OPINIÓN

El socio para las ganancias

miércoles, 15 de julio de 2020 · 17:49

La frustrada realización del Festival Gastronómico Peperina -previsto para Semana Santa y suspendido en el marco de la emergencia sanitaria nacional- volvió al poner al descubierto la ilimitada voracidad de la peor cara de una parte del empresariado.

Martín Becerra, Rubén Herrera y Carlos Herrera -titulares de la empresa Control Z SRL- reclamaron a fines junio a la Municipalidad de Alta Gracia el pago del porcentaje acordado por la comercialización de espacios publicitarios para el malogrado festival. Tal como informó este medio la semana pasada, un grupo de comerciantes espera la devolución de la seña abonada en concepto de futuras publicidades. Hasta donde se sabe, el dinero a reintegrar a los anunciates asciende a 1,4 millones de pesos y Control Z reclama para sí el 25% de esa suma, unos 350 mil pesos.

Días atrás, se expidió la Asesoría Letrada de la Municipalidad que conduce Daniel Villar. En su dictamen, el funcionario resalta  "que en forma demorada" la empresa Control Z proporcionó al Municipio la nómina de los anunciantes y los montos que corresponde reintegrar en cada caso, y delimita el real trabajo realizado por la firma: "la intervención de la empresa reclamante, exclusivamente consiste en haber percibido los aportes dinerarios, solamente para la “reserva” del espacio comercial por parte de comerciantes vecinos de esta ciudad, y que dicha participación, fue anoticiado tardíamente el Municipio, provocando la dilación en la resolución del conflicto que se trata en el presente", reza el escrito de Villar.

 

Contundente dictamen contra la empresa productora de Peperina

 

El asesor letrado sugiere en su dictamen restituir inmediatamente el dinero a los anunciantes, pero en cambio, rechaza la pretensión empresaria y sostiene que la Municipalidad de Alta Gracia abone sólo el 60% del 25% reclamado, es decir unos 210 mil pesos

En su dictamen, Villar destaca, además,  el "exiguo cumplimiento, el resto de las obligaciones, establecidas en la Cláusula Tercera, del Contrato de Producción General, por parte de la empresa, para la realización del evento  Festival Peperina 2020”, y recomienda que sea considerado "para prescindir de una nueva contratación del reclamante, por el perjuicio suscitado".

El Festival Peperina se suspendió por un motivo de fuerza mayor indiscutible. La emergencia sanitaria ha causado -y sigue produciendo- serios perjuicios económicos al conjunto de la sociedad. Sin embargo, algunos sectores tienen "más espalda" que la mayoría para poder surfear la crítica situación.

 

Señaron en febrero y todavía esperan que les devuelvan la plata

 

El abc del capitalismo implica que la actividad empresaria conlleva riesgo.

¿Dónde está el riesgo empresario si ante el primer negocio que sale mal por un motivo de fuerza mayor se pretende cobrar como si nada hubiera pasado?

No deja de resultar sugestivo el nombre de la empresa involucrada, que hace referencia a la necesidad de deshacer un camino recorrido. Con socios que sólo cuentan a la hora de las ganancias y jamás en las pérdidas, quizá para la Municipalidad de Alta Gracia llegó el momento de teclear "Control Z".

 

 

 

25%
Satisfacción
0%
Esperanza
50%
Bronca
0%
Tristeza
25%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

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