Ataque a la libertad de prensa

El Gobierno británico firmó la extradición de Julian Assange a Estados Unidos

sábado, 18 de junio de 2022 · 17:26

(Sumario Noticias) A través de un comunicado, el sitio web WikiLeaks informó que desde el Gobierno británico aprobaron la extradición de Julian Assange a Estados Unidos. Se trata del periodista y editor que publicó a fines de 2010 documentos de la Casa Blanca y el Pentágono sobre los ataques militares de Estados Unidos a Irak y Afganistán. Desde Amnistía internacional alertaron sobre este hecho que pone en jaque a la libertad de prensa: “Permitir la extradición de Julian Assange a Estados Unidos lo pone en gran peligro y envía un mensaje disuasorio a quienes ejercen el periodismo en todo el mundo”.

La misión de Assange

WikiLeaks fue creado por el australiano Julian Assange en el año 2006 y desde esta organización se publicaron diferentes documentos acerca de comportamientos totalitarios de gobiernos poderosos en todo el mundo. En su libro, “Cuando Google encontró a WikiLeaks”, Assange explica que la misión de este medio consiste en recibir información de periodistas censurados para luego publicarla y defenderse de ataques legales y políticos. “De forma rutinaria, los Estados y organizaciones poderosas intentan suprimir las publicaciones de WikiLeaks”, afirma el periodista en su libro.  

Durante 2010, WikiLeaks reveló información secreta entre el ejército y el Gobierno de Estados Unidos. Estas publicaciones se conocen como Daño Colateral, Diarios de la Guerra y Cablegate. Daño Colateral consiste en un registro audiovisual tomado el 12 de julio de 2007 desde un helicóptero militar estadounidense, cuando dispara contra un grupo de civiles en Irak, causando una decena de víctimas, entre ellas el fotógrafo de Reuters Namir Noor-Eldeen y su conductor Saeed Chmagh.

A partir de estas publicaciones, el gobierno estadounidense inició una investigación criminal sobre Julian Assange y el personal de WikiLeaks. Tal es el caso de la conformación de un Jurado, en la ciudad de Alexandria, ubicada a menos de diez kilómetros de Washington, donde iniciaron acciones legales contra Assange incluyendo cargos de conspiración según la Ley de Espionaje. Cabe destacar que en este gran jurado no está presente ningún juez ni abogado defensor.

En su libro, Assange afirma que, tras la publicación de los documentos sobre la acción militar de Estados Unidos, varios políticos de ese país solicitaron su asesinato extrajudicial y lo tildaron de terrorista, a él y a su organización. “El Gobierno estadounidense comenzó a presionar a los países aliados para que detuviesen a Julian Assange y prohibiesen a WikiLeaks operar en su territorio”, escribe el autor en “Trasfondo de EE. UU. contra WikiLeaks”, último capítulo de su libro antes mencionado.

La extradición

Luego de la publicación de la filtración de datos, Assange sorteó en varias oportunidades los intentos de Washington por apresarlo. En 2012, mientras se encontraba en Londres, se refugió en la embajada ecuatoriana en esa ciudad para evitar la extradición a Suecia por cargos de violación, que después fueron abandonados.

Estuvo recluido allí por una protección que le otorgó el entonces presidente Rafael Correa. Luego de 2019, y con el ascenso de Lenin Moreno al frente del país ecuatoriano, se le retiró esa protección. A partir de ese momento, la policía británica lo detuvo y alojó en la prisión londinense de alta seguridad de Belmarsh.

En enero de 2021, la justicia británica decidió a su favor: la jueza Vanessa Baraitser rechazó la extradición por considerar que el australiano, de frágil salud física y psicológica, corría el riesgo de suicidarse en el sistema penitenciario estadounidense. No obstante, el 20 de abril pasado un magistrado del Tribunal firmó una orden de extradición y dejó en manos del gobierno británico la efectividad de esa medida.

La decisión de Londres fue anunciada por la ministra del Interior, Priti Patel, casi dos meses después de que un juez del tribunal británico emitiera el 20 de abril una orden de entrega del australiano, informó el diario Página 12. "En virtud de la Ley de Extradición de 2003, el ministro del Interior debe firmar una orden de extradición si no encuentra argumentos para prohibir que se emita la orden", indicó un vocero de la cartera que conduce Patel.

A partir de este anuncio, Assange tiene 14 días para apelar la decisión del gobierno británico y evitar que Washington caiga sobre él. La apelación de Assange no sería solo frente al Tribunal Superior de Londres, sino que su defensa recurriría ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Desde WikiLeaks detallaron que en Estados Unidos, el editor y periodista corre el riesgo de ser condenado a una pena de 175 años. "Es un día negro para la libertad de prensa y la democracia británica", denunció la organización creada por Assange.

Assange, periodista

A raíz de lo anunciado por el gobierno británico, WikiLeaks denunció este accionar como un ataque a la libertad de prensa en todo el mundo. “Julian no hizo nada malo. No ha cometido ningún delito y no es un delincuente. Es periodista y editor, y está siendo castigado por hacer su trabajo. Estaba en el poder de Priti Patel hacer lo correcto. En cambio, siempre será recordada como cómplice de Estados Unidos en su plan para convertir el periodismo de investigación en una empresa criminal", reza el comunicado.

Desde Amnistía Internacional alertaron sobre esta medida: “De llevarse a cabo la extradición preocupa enormemente el gran riesgo que corre Assange de ser recluido en régimen de aislamiento prolongado, práctica que infringiría la prohibición de la tortura y otros malos tratos”. Esta cita le corresponde a Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, quien agregó que no pueden aceptarse las garantías diplomáticas ofrecidas por Estados Unidos “teniendo en cuenta el historial previo”. Habría que preguntarse entonces sobre este historial previo que alerta Callamard: ¿será la persecución efectuada por Estados Unidos contra Julian Assange y su equipo de WikiLeaks, durante doce años? ¿Será la censura a su organización y los avasallamientos a la actividad periodística de investigación? ¿Será por su vida apostada a la verdad detrás de los secretos de estado? ¿Será por los secretos de Estado que aún persisten encajonados?

“Permitir la extradición de Julian Assange a Estados Unidos lo pone en gran peligro y envía un mensaje disuasorio a quienes ejercen el periodismo en todo el mundo”, dijo la Secretaria General de Amnistía Internacional. Por último, en respuesta a lo firmado por la ministra del Interior del estado británico, Priti Patel, Agnès Callamard dijo: “Pedimos a Reino Unido que se abstenga de extraditar a Julian Assange, que Estados Unidos retire los cargos y que se ponga en libertad a Assange.”

*Fuente: "Cuando Google encontró a WikiLeaks", (Capital Intelectual 2014) de Julian Assange, Diario Página 12 y Amnistía Internacional

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