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title: "La soberanía del pueblo argentino"
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description: "La muerte del Indio, Malvinas en Atlanta y la memoria de Maradona confluyeron en una escena de dignidad, pasión popular y memoria antiimperial."
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date_published: "2026-08-09T20:29:00-03:00"
date_modified: "2026-08-09T20:58:12-03:00"
author_name: "Por María Alicia Noero (*)"
category_name: "Opinión"
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# La soberanía del pueblo argentino

![Marcha La Patria No Se Vende 20260806](/download/multimedia.normal.9c5e434b8f6074e6.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*Como en todo el país, el reclamo por la soberanía y el ambiente ganó las calles: (Foto: Lucía Conalbi/SN)*

**(Especial para Sumario Noticias).-** El jueves 6 de agosto, mientras el Senado trataba el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, miles de personas volvieron a ocupar la Plaza del Congreso bajo la lluvia. Hubo gases, balas de goma, camiones hidrantes, detenidos y heridos —las cifras difieren tanto según quién las cuente que ya son, en sí mismas, parte del problema—. Horas antes, el oficialismo había debido retirar el capítulo que subía del 15% al 25% el tope de tierra rural en manos extranjeras: no le alcanzaban los votos. En Córdoba, en Alta Gracia, en Río Cuarto, en Villa María, en cada plaza del país, la consigna fue la misma: la Argentina no se vende, se defiende. Y aquello que devendría como consecuencia lógica de la mera inercia de correlación de fuerzas preestablecidas, advino acaso como luz al final del túnel de una clase política extorsionada y sometida al cruel gobierno imperial. Nada es inevitable: ni la IA, ni la alianza al extremismo sionista, ni el desprecio de Trump ni el papelón con Elon Musk hubieran sido posible sin nuestro voto.

Hace falta decir lo que sí se aprobó ese día, porque en el ruido de la foto que no fue —la del capítulo caído— se coló, casi sin que nadie lo mirara de frente, la foto que sí quedó impresa en la ley: el Senado aprobó, con 37 votos contra 33, un nuevo régimen de desalojos “exprés”. De ahora en más, quien reclame un inmueble podrá pedir su entrega en 72 horas con solo acreditar un derecho verosímil; los juicios de desalojo tramitarán por la vía sumarísima, la más corta que tiene el sistema judicial; y en materia de expropiaciones, el Estado deberá interpretar de manera restrictiva cualquier declaración de utilidad pública y fundamentarla con rigor, mientras se fija un tope del 30% para la indemnización por lucro cesante. Se cayó el capítulo simbólico de la extranjerización. Quedó, intacto, el capítulo que decide quién se queda con su casa, su rancho o su campo, y en cuánto tiempo puede perderlo. Ese fue el verdadero corazón de la ley, y fue el que menos se discutió en la calle.

Vale la pena, en este punto, poner un número sobre la mesa, no una consigna. El Observatorio de Tierras, integrado por investigadores del Conicet y de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, relevó con datos oficiales del Registro Nacional de Tierras Rurales que casi el 5% del territorio argentino —más de 13 millones de hectáreas, una superficie del tamaño de Inglaterra— ya está en manos de firmas o Estados extranjeros. Estados Unidos encabeza esa lista con 2,7 millones de hectáreas, seguido por Italia y España. Y el dato que más incomoda al relato oficial: mientras el Gobierno sostiene que ninguna provincia supera el límite legal del 15%, el propio informe muestra que, mirado departamento por departamento, treinta y seis distritos ya lo exceden, varios de ellos por encima del 50%, justo en las zonas donde hay agua, minería, glaciares o frontera. La discusión, entonces, nunca fue solo si subir o no un porcentaje en un papel. Fue, y sigue siendo, sobre qué pedazos concretos del país se están yendo, y hacia dónde.

Hay una distinción que tomamos del filósofo Cornelius Castoriadis y que estos días sirve para pensarnos: la diferencia entre dejarse llevar (el plano del devenir) y decidir por sí mismo (el plano del advenir). Dejarse llevar es simplemente seguir la corriente: que las cosas pasen porque ya venían pasando así, que un capítulo de ley empuje al siguiente sin que nadie elija realmente nada. Decidir por sí mismo es otra cosa: es el momento en que un pueblo se para, mira lo que está pasando, y dice “esto lo decidimos nosotros”. Ese jueves de agosto, bajo la lluvia, frente al Congreso, no hubo solamente una protesta: hubo un pueblo diciendo acá mandamos nosotros.

Por eso conviene decirlo sin vueltas: ningún gobierno de tecnócratas —humanos o ayudados por inteligencia artificial extranjera— podría gobernar este territorio si el pueblo argentino se olvidara de algo que tiene marcado en el cuerpo: la experiencia de haber sido sometido, una y otra vez, al dominio extranjero sobre nuestra república, nuestra independencia y nuestra soberanía. Un pueblo que se acuerda de eso —en las gestas, en los goles, en los duelos compartidos de exilios, genocidios y dictaduras, en los que vuelven a la plaza cada vez que hace falta— no es un pueblo predecible precisamente. Para poder manejarlo, primero habría que hacerlo olvidar. Y este texto es, entre otras cosas, un intento de que no se olvide.

Vivimos un momento bisagra, de transición, en medio de una revolución tecnológica como no hubo otra. Y en ese contexto, ninguna receta cerrada alcanza para explicarnos ni para gobernarnos: ni pensar que todo se reduce a la materia, ni que todo se reduce a lo simbólico, ni creer que la ciencia sola tiene la respuesta, ni tampoco la religión o la espiritualidad, que dan consuelo pero no dan soberanía. Ninguna de esas recetas puede seguir repitiéndose sola, como si fuera automática, arrastrando el mismo molde de siempre con distintos espejitos de colores cada vez. Si hay que ponerle un nombre a lo nuestro, es el amor por la patria. Y cada nuevo intento de dominarnos —disfrazado de civilización, inversión, modernización o de algoritmo— se va a encontrar con la resistencia de un pueblo que ya peleó demasiadas batallas como para no reconocer la próxima.

Lo único que nos hace realmente iguales a los argentinos es ser ciudadanos: que cada uno y cada una pueda elegir y ser elegido. Para esto no es necesario un título ni un género ni clasificaciones o etiquetas de cualquier tipo. Somos mestizaje, somos culturalmente heterogéneos por definición. Pueblos originarios, afrodescendientes, inmigrantes, somos mestizaje “de bien”. La democracia, siempre perfectible, es lo único que nos hace iguales. Igualmente responsables y capaces de decidir qué hacer con nuestra gente y con nuestros recursos territoriales, a través de los representantes de las provincias, de las regiones y como país federal. Esa “casta” que tanto se demonizó desde un micrófono sigue viva, y le sigue respondiendo, le guste o no, al único mandato de origen: el poder del pueblo. Los argentinos votamos. Y los argentinos, cada vez que hizo falta, sacamos —y vamos a seguir sacando, las veces que sea necesario— cualquier intento de dominación extranjera.

El pueblo argentino tiene, siempre, dos caminos. Puede dejarse llevar por la corriente, aceptar que las cosas pasen simplemente porque así vienen empujando. O puede frenar esa corriente, mirarla de frente, y volver a decidir por sí mismo, como el sujeto político que ya es, aunque a veces se olvide de serlo.

La soberanía, al final, no es una palabra abstracta para usar en un spot de campaña. Es el suelo y es el subsuelo. Es el litio de Catamarca, Salta y Jujuy, es el petróleo y el gas de Vaca Muerta, es cada curso de agua y cada río que atraviesa este país de norte a sur. Es la Antártida, donde la Argentina sostiene presencia desde hace más de un siglo, y son las Islas Malvinas, que la Constitución Nacional declara parte irrenunciable del territorio y que la propia selección, sin que nadie se lo pidiera, volvió a nombrar frente al mundo entero. Sobre todo eso el pueblo tiene que poder decidir. No a través de un capítulo que se retira una noche de agosto para salvar una sesión, sino de manera sostenida, informada, con los números sobre la mesa y sin depender de que una foto en un estadio de Atlanta le recuerde, una vez más, quiénes somos.

***(*) Politóloga / Especialista en Gestión y Comunicación política -UCC***

***BIBLIOGRAFÍA / FUENTES CONSULTADAS***

****Sobre la sesión del Senado y la ley aprobada:****

*- Infobae, “El Senado aprobó la ley de inviolabilidad de la propiedad privada tras retirarse el capítulo de Ley de Manejo del Fuego”, 6/8/2026.**- Infobae, “Uno por uno, cómo votó cada senador la ley de inviolabilidad de la propiedad privada”, 7/8/2026.**- El Cronista, “Contratos de alquiler, desalojos exprés y expropiaciones: qué cambia si se aprueba el proyecto de Propiedad Privada”, 7/8/2026.**- Infobae, “Desalojo ‘exprés’: qué cambiaría para inquilinos y dueños con el proyecto que tuvo media sanción en la Cámara alta”, 7/8/2026.**- Rosario3, “Media sanción a la ley de Propiedad Privada: cómo serán los desalojos exprés, los contratos de alquiler y las expropiaciones”, 7/8/2026.**- La Plata1, “La nueva ley de Propiedad Privada cambia los desalojos: qué puede pasar en 72 horas y qué ocurre con los inquilinos”, 8/8/2026.**- Wikipedia, “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” (Expediente PE-13/2026).*

****Sobre las movilizaciones y su represión:****

*- Ámbito, “Protestas en el Congreso: hay detenidos y efectivos heridos por los incidentes entre manifestantes y la Policía”, 6/8/2026.  
***La Nación, “Con gases y detonaciones, la policía desalojó la manifestación contra la ley de tierras”, 6/8/2026.**- InfoGremiales, “La CTA relevó los casos de represión en el Congreso: Más de 1.500 heridos y 29 detenidos…”, 8/8/2026.**- Buenos Aires Times / AFP, “Protesters clash with police in Buenos Aires over private property bill”, 7/8/2026.**- Cba24n, “Una multitud se movilizó en Córdoba en rechazo a la frustrada Ley de Tierras”, 6/8/2026.**- ATE Córdoba, “ATE y la CTAA Córdoba se movilizaron ayer por la tierra y la soberanía” (con mención a la concentración en Alta Gracia), 8/8/2026.*

****Sobre el informe de tierras extranjerizadas:****

*- Observatorio de Tierras (CONICET / Facultad de Ciencias Económicas, UBA – PRIHA), mapa interactivo de extranjerización, datos del Registro Nacional de Tierras Rurales actualizados al 6/8/2025.**- IESYH-CONICET, “Mapa de extranjerización de la tierra en Argentina”.**- El Destape, “Mapa de la extranjerización de las tierras en Argentina: chequeá cómo está cada zona del país”, 6/8/2026.***Sobre el partido Argentina-Inglaterra y la bandera de Malvinas:***- Infobae, “La bandera con un mensaje por Malvinas que mostraron los jugadores de Argentina tras el triunfo ante Inglaterra”, 15/7/2026.**- El Tiempo, “’Las Malvinas son argentinas’: la bandera que jugadores de Argentina mostraron tras triunfo sobre Inglaterra en el Mundial 2026”, 2026.**-Canal26, “VIDEO inédito muestra cómo llegó la bandera de Malvinas a los jugadores de la Selección Argentina tras la victoria ante Inglaterra”, 2/8/2026.*

****Sobre la muerte del Indio Solari:****

*- La Nación, “Murió el Indio Solari, líder de los Redonditos de Ricota, a los 77 años”, 5/6/2026.**- Infobae, “La muerte del Indio Solari: banderazos y ‘misas ricoteras’ en plazas de todo el país despiden al ídolo popular”, 5/6/2026.*

****Referencia filosófica:****

*- Cornelius Castoriadis, distinción entre heteronomía/autonomía y lo instituido/instituyente, adaptada libremente en este texto como “dejarse llevar” / “decidir por sí mismo”.*

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