LA NOTA DEL DOMINGO

De fiesta en el cementerio

Por Jorge Conalbi Anzorena
domingo, 30 de mayo de 2021 · 00:01

Una semana atrás, desde esta columna se advertía que el colapso sanitario abandonaba su fase virtual para comenzar a mostrar su más dramática dimensión, y que algunos pacientes deberían esperar que una muerte les cediera una cama de terapia intensiva. La respuesta tardó apenas un par de días: "El viernes se habilitó la terapia intensiva para pacientes covid-19. Se completó el cupo de las cinco camas enseguida. Después, hubo dos fallecimientos y pudimos pasar otros pacientes que estaban en sala esperando cama de UTI", informó la directora del Hospital Illia el pasado miércoles, mientras cuestionaba la realización de una marcha contra las restricciones sanitarias impulsadas por el gobierno nacional.  "Tenemos a esta gente que va a la marcha, está sin barbijo y después te golpea la puerta porque quieren que lo hisopes ya. No solamente vemos la inconsciencia de autoexponerse a un riesgo, sino que después exigen que los atendamos en cinco minutos", dijo Mariana Garay.

En la semana que se va, en Córdoba trascendió un caso de un paciente fallecido porque no consiguió respirador. Su familia deambuló desesperada de un hospital a otro, sin lograr el tratamiento para su ser querido.

Más estremecedora aún resultó la imagen de la joven Lara Arreguiz, acurrucada en el piso de una clínica esperando la cama que, cuando llegó, no evitó que muriera.

Según los datos que publica en línea el Ministerio de Salud de la Nación, desde el comienzo de la pandemia, sobre el total de ingresados a terapia intensiva por coronavirus en todo el país, el 65 por ciento perdió la vida. Y de ellos, el 68% requirió asistencia respiratoria.

Y en este contexto de drama cotidiano, el pasado 25 de mayo se realizaron marchas contra las medidas sanitarias dispuestas en el Decreto de Necesidad y Urgencia 334 del gobierno nacional. Podrá pensarse como se quiera, pero resulta una obviedad que cualquier modo de protesta resultaba más oportuno que estas acciones contributivas al colapso total del sistema sanitario argentino.

Tan oportuna como Gonzalo "Pipita" Higuaín equivocándose de vestuario resultó la reaparición pública de Leandro Morer en la manifestación. El exconcejal radical y excandidato a intendente de Alta Gracia Crece participó de la marcha anticuarentena el mismo día en que Alta Gracia ocupó la totalidad de las terapias y reportó 160 casos, marcando récord desde el inicio de la pandemia. A la hora de dar explicaciones, la insólita respuesta de Morer fue que había concurrido "en defensa de los derechos de los médicos" . Hasta en el Todo Vale hay reglas, ni siquiera en ese deporte extremo vale todo.

La protesta no se destacó por la masividad, aunque sí por la inacción policial que debería haberla evitado en resguardo de un DNU que tiene fuerza de ley. En las redes, Morer fue blanco de impiadosas críticas. Fuera de ellas, hasta el electo presidente del Comité de Circuito de la UCR, apeló a un cobista "no positivo" para cuestionarlo: "creo que no es acertado haber estado", dijo Martín Barrionuevo.

Con todos sus oficialismos y oposiciones en modo campaña, Argentina flexibilizó las medidas sanitarias en el peor momento epidemiológico desde que el 3 de marzo del año pasado confirmó su primer caso de Covid 19.

Entre el viernes y sábado pasado este medio realizó un sondeo entre sus visitantes, aunque la encuesta también circuló en mensajería instantánea. El resultado fue contundente.

 

No parece estar en las encuestas -verdadera adicción de muchos dirigentes políticos y gobernantes- la explicación por la toma de decisiones que a todas luces van a contramano de la realidad.

Tampoco en la buena noticia que constituye la masiva llegada de vacunas a la Argentina. Aunque se aceleró y mucho, el cronograma de vacunación viene siendo más lento que el avance del virus.

Probablemente, la incapacidad económica de dar respuesta a los sectores afectados por las restricciones, explique lo inexplicable. Basta con prestar atención a las tibias ayudas dispuestas tanto por el gobierno nacional como por los provinciales. Una que otra exención impositiva y créditos blandos.

En la cima de lo irrisorio, el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se volcó al ultraizquierdismo y dispuso eximir por tres meses del pago de alumbrado, barrido y limpieza a comercios (gastronómicos, entre tantos otros) que pierden cientos de miles de facturación mensual.

En 2020, la pandemia le costó a Argentina una caída del 10% de su producto bruto interno (PBI). Los datos del Indec y de las consultoras privadas dieron cuenta de caídas generalizadas, que abarcan a todos los grupos de actividad económica, salvo uno: el financiero. Durante el peor año en las últimas dos décadas, la banca privada ganó 450 millones de pesos por día... sí, por día. Si bien su rentabilidad disminuyó en relación a ejercicios anteriores, el mecanismo especulativo que significa la intermediación entre el dinero privado y el Banco Central -las famosas Letras de Liquidez (Leliq)-  arrojó intereses a las arcas de los bancos por unos $65 mil millones mensuales.

"La guerra es un buen negocio. Invierta a su hijo", rezaba una famosa consigna de los movimientos pacifistas norteamericanos durante la Guerra de Vietnam.

Con el país azotado por la pandemia y la pobreza golpeando a uno de cada dos argentinos... ¿Cuál es el número de muertes aceptable para no tocar al poder económico concentrado?

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14%
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0%
Incertidumbre
14%
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