LA NOTA DEL DOMINGO

De vacunas y "vacunados"

Por Jorge Conalbi Anzorena
domingo, 6 de junio de 2021 · 00:01

Acostumbrado a no gritar los goles o neutralizarlos pateando contra el propio arco, en la semana que queda atrás se efectivizó el 51 por ciento de aumento para los monotributistas. El impuesto es, además, retroactivo al 1° de enero, por lo que a muchísimos contribuyentes les figuró como “deuda”, a pesar de que hubieran cumplido puntualmente con sus obligaciones con el fisco.

La novedad, si bien estaba prevista en la Ley 27.618 aprobada en el pasado abril, sorprendió a los contribuyentes de un segmento vapuleado -siempre al límite entre la formalidad y la informalidad- que está obligado a producir una idea por día para autogarantizarse el sustento. Se trata de los actores a los que no suele alcanzar el largo brazo del Estado -que sí despliega políticas públicas para el escalón inferior, como la Tarjeta Alimentar (que favorece a los más pobres y a los más ricos) y la Asignación Universal por Hijo (AUH), entre otros programas. En este caso no cuenta el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia) ya que en el gobierno nacional aún hay visiones encontradas sobre si habrá versión 2021, o no.

Para los monotributistas, el golpe llegó junto a los anuncios de nuevas restricciones sanitarias que golpean directamente su realidad económica. Y si algo faltaba, al gobierno de Córdoba no le quedó más opción que poner reversa y endurecer las restricciones de circulación.

El castigo fiscal, aunque resulte inexplicable, recayó sobre buena parte de la base electoral del Frente de Todos, a unos meses de las elecciones, nomás.

Con un reaparecido Juan Schiaretti al frente, el gobierno provincial no logó neutralizar con su “¡vamos Córdoba!” la inocultable marcha atrás en su política negacionista de la pandemia. Con los peores números del país y el sistema sanitario colapsado (¿o qué otro término cabe a una espera de ocho a diez horas para conseguir una cama crítica?), la Provincia suspendió por 14 días la presencialidad educativa y decidió ponerse firme en los controles interdepartamentales. El resto de las “duras medidas” anunciadas el pasado viernes, tampoco implicó variaciones de significación con respecto a la etapa previa.

Uno de los inesperados ganadores de la semana fue el intendente de Alta Gracia. Es que -aunque le pese- la peste le permite a Marcos Torres Lima sumar más puntos eficientizando el operativo de vacunación que cualquier ambicioso plan de obra pública. Y no sólo por el “ida y vuelta” con la sociedad: también porque la peste neutraliza a la oposición y manda al fondo del tacho de las preocupaciones ciudadanas cualquiera de sus planteos. Al mismo lugar va a parar la desesperación figurativa de cualquier funcionario con aspiraciones. Es que, a la inmensa mayoría de los vecinos poco le importa si se pinta una senda peatonal más o menos. Lo que importa es saber cuándo llega el turno de vacunación y esa respuesta la capitalizan política -y exclusivamente- la Nación el propio Intendente. Por otra parte, el operativo municipal para aplicar las vacunas que Nación y Provincia destinan a la ciudad, hasta ahora, resultó impecable. Para completarla, el gobierno de Alta Gracia anunció una serie de medidas económicas -con un costo de 30 millones de pesos- para ayudar a soportar las acciones de emergencia. Una cucharada de miel después de los amargos tragos políticos previos a las restricciones sanitarias.

 

 

En la última semana también se profundizó la interna opositora en Juntos por el Cambio, con envenenados dardos cruzados -y ahora públicos- entre sus principales dirigentes.

El éxito que significa la masiva llegada de vacunas a Argentina -uno de los países con un muy aceptable índice de vacunación cada 100 mil habitantes- constituye un dato central de cara al año electoral.

Basta pasear apenas un segundo por las redes sociales para chocarse, inevitable, contundente y abrumadoramente, con la verdadera epopeya que significa la campaña de vacunación masiva más grande de la historia argentina.  Obviamente en el marco de una pelea mundial contra la primera gran peste del siglo 21. Historias, y más historias, y otras historias… millones de autofotos, dedos en V, puños, certificados de vacunación exhibidos como si fueron títulos de graduación, y más fotos e imágenes de argentinos y argentinas cuya emoción por recibir la vacuna contra la Covid 19… simplemente resulta imposible de cuantificar.

20%
Satisfacción
0%
Esperanza
20%
Bronca
20%
Tristeza
0%
Incertidumbre
40%
Indiferencia

Comentarios