EDICIÓN IMPRESA

A 50 años de la Misión Argentina, los Torinos coparán Alta Gracia

50º ANIVERSARIO DE NÜRBURGRING.
sábado, 10 de agosto de 2019 · 00:00

Por Stefanía Tomalino
De Nuestra Redacción

84 horas y tres Torinos. En frente, 68 autos con los logos de las automotrices más prestigiosas del mundo en sus capot. Al bajar la bandera, el trío de Torinos - fabricados en Córdoba - no sabía aún que iniciaría una carrera que quedaría marcada en la historia del automovilismo nacional e internacional. Los hechos tuvieron lugar hace 50 años, entre el miércoles 20 y el sábado 23 de agosto de 1969 en el circuito alemán de Nürburgring. Allí, un automóvil hecho en la industrias argentina puso de rodillas a marcas como Mazda, Lancia, BMW, Porsche, Fiat, Renault, Alfa Romeo, Mercedes Benz y Ford, entre otras, en la denominada Maratón de la Ruta. 

Hoy, la hazaña histórica será conmemorada en un evento que durará un fin de semana completo, y que tendrá a Alta Gracia como epicentro. “Queríamos que los festejos duraran 84 horas, como hace 50 años duró la carrera. Se lo comenté a Facundo – Torres Lima – y no dudó ni un momento. Por supuesto que con Oreste no ocurrió lo mismo, si por él fuera preferiría que esto no se haga, todos conocen el perfil bajo que tiene”, aseguraba un exultante Raúl Barceló durante el lanzamiento en conferencia de prensa de los festejos que tendrán lugar desde el 15 al 18 de agosto. A lo largo de estos días se contará con la presencia de pilotos, técnicos y mecánicos que formaron parte de la denominada “Misión Argentina”, entre ellos Oreste Berta, Oscar Franco, Oscar Fangio, Carlos Lobbosco, Henzo Comari, Alberto Cordero, Fernando Huertas y Ángel Andreu, junto a la presencia de unos 500 Torinos que vendrán de todo el país.

La Maratón de la Ruta
En agosto de 1969, el Automóvil Club Argentino decidió inscribirse en la carrera internacional de resistencia denominada “Las 84 horas de Nürburgring”, en Alemania. La escuadra se preparó con tres unidades de Torino 380W, fabricados en la planta industrial de IKA en Santa Isabel, Córdoba. El automóvil, considerado el más potente del país, fue llevado por la delegación bautizada como "La Misión Argentina", para dar una muestra al mundo de las cualidades de la industria nacional. 

La dirección del proyecto fue encabezada por el reconocido quíntuple campeón de Fórmula 1 Juan Manuel Fangio, mientras que la dirección técnica de la escuadra estuvo a cargo del afamado preparador Oreste Berta, reconocido en el ambiente argentino por ser el primer preparador en sacar campeona a una marca distinta de las tradicionales Chevrolet y Ford. Precisamente, esa marca era Torino. 

Lluvia, vértigo y adrenalina
Las reglas de la carrera establecían que ningún conductor podía manejar más de cuatro horas seguidas, por eso cada vehículo debía tener más de tres conductores para pilotar las 84 horas  - tres días y medio – sin parar en el circuito. Además, en cada parada en boxes sólo dos mecánicos podían tocar el auto y por cada minuto de fracción en los pits se descontaba una vuelta de 29 kilómetros que equivalía a 13 o 14 minutos. 

La lluvia torrencial se transformó en un escenario constante en la extensa carrera, pero eso no impidió que durante las primeras 10 horas, uno de los Torino se apropie de la cima y los otros dos se ubiquen entre los seis primeros, comenzando a generar murmullos por aquellos feroces Toros. El aguacero y la niebla fueron determinantes, el Torino 2 se salió del camino, se estancó y quedó fuera de la carrera. Horas más tarde, las luces del Torino 1 dejaron de funcionar durante la noche y el auto no pudo continuar. 

"A las 6 horas de carrera, les pareció agradable que un auto desconocido y argentino estuviera al tope de la clasificación. A las 12 horas, les alcanzó a asombrar. A las 24, ya no entendían nada. Y cuando a las 50 horas de maratón el Torino seguía en la punta, ya la palabra Torino había entrado definitivamente en el diccionario de este continente", decía El Gráfico en la cobertura de 1969.

El auto argentino realizó 334 vueltas, superando por 12 al ganador, pero terminó detrás de Lancia, un BMW y un Triumph. Las penalizaciones impuestas al equipo comandado por Berta redujeron los giros contabilizados a 315.

Luego de la hazaña, una extensa e inesperada caravana esperaba al equipo en el aeropuerto cuando volvieron al país. La división fierrera de Argentina se diluyó por un tiempo. Ya no era Ford, Chevrolet o Torino, sino la ilusión de millones de argentinos corriendo por la gloria.

 

El esperado reconocimiento


A principios de este mes, la agrupación Torino Unidos de Argentina, entregó al mecánico altagraciense Henzo Comari -integrante de la delegación de la Misión Argentina en Nürburgring- su primer Torino. Hoy, con 82 años, uno de los diez soldados que desde la trinchera asistía y controlaba al andar de la máquina taurina en aquella hazaña histórica, recibió un reconocimiento que tardó mucho en llegar.  “Sin dudas que en mi vida aquello fue un antes y un después”, decía Comari en una entrevista con Diario Sumario en 2012, y agregó “esos fueron mis 30s de fama”.  

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