Visita del Papa: la Policía quedó al frente del tránsito tras el conflicto con el Suoem

Provincia y Municipalidad firmaron el convenio que pone en manos de la fuerza el sector más sensible del operativo. La decisión llegó después de las medidas de los inspectores y un duro cruce entre Llaryora y el gremio.
Provinciales08 de octubre de 2026SNSN
Juan Pablo Quinteros junto al intendente Daniel Passerini
Juan Pablo Quinteros junto al intendente Daniel Passerini

(Córdoba; SN).- Lo que comenzó como una discusión por un reclamo salarial terminó modificando la organización de uno de los operativos más importantes previstos para este año en Córdoba. La Municipalidad de la capital y el Gobierno provincial firmaron un convenio para que la Policía quede al frente del control del tránsito en el sector más cercano al papa León XIV durante su visita.

El acuerdo fue rubricado este jueves en el Palacio 6 de Julio por el intendente Daniel Passerini y el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros. Oficialmente fue denominado “Convenio Específico de Cooperación y Coordinación Operativa Extraordinaria” y ordenará la distribución de funciones durante la presencia del Pontífice.

La Policía tendrá bajo su responsabilidad el denominado “anillo número uno”, que incluye los accesos, recorridos y perímetros más próximos al Papa. Los inspectores municipales no quedarán excluidos del dispositivo y podrán desempeñar tareas en otros sectores de la ciudad.

“Acá no se excluye en absoluto la participación de inspectores municipales de las distintas áreas de la Municipalidad”, aclaró Quinteros. Sin embargo, remarcó que el espacio más sensible quedará bajo conducción policial para evitar que una eventual medida gremial pueda afectar el operativo.

El conflicto que aceleró el convenio

La decisión fue adoptada después de lo ocurrido el domingo, cuando inspectores municipales no prestaron servicio durante una jornada que concentró el clásico entre Talleres y Belgrano, una maratón y la procesión de la Virgen del Rosario.

Ante la falta de personal municipal, la Policía debió reorganizar los controles con pocas horas de anticipación. A partir de ese episodio, Quinteros planteó públicamente que la Provincia debía garantizar el tránsito durante la visita papal, más allá de cualquier conflicto salarial.

Passerini respaldó el convenio y vinculó directamente su firma con aquella situación.

“No queremos que vuelva a pasar lo del domingo pasado. No nos van a tomar desprevenidos ni van a tomar de rehenes a los cordobeses ni extorsionarnos”, manifestó el intendente.

El acuerdo supone un fuerte respaldo político de la Municipalidad al planteo realizado por la Provincia y deja a la Policía como responsable principal del tránsito en el área central del dispositivo.

De “carancho” a “manga de inadaptados”

La discusión había escalado durante las horas previas a la firma. El Suoem difundió un comunicado titulado “‘Carancho’ Llaryora: oportunismo y voracidad contra la ciudad de Córdoba”, en el que acusó al gobernador de intentar avanzar sobre competencias municipales.

“Coordinar no es sustituir. Colaborar no es apropiarse de competencias ajenas”, sostuvo el sindicato.

El gremio también negó que lo ocurrido el domingo haya sido un paro. Según explicó, los trabajadores reclamaban desde hacía cinco meses el pago de ítems salariales y decidieron no continuar cubriendo voluntariamente servicios extraordinarios que, aseguraron, no estaban siendo abonados.

Además, el Suoem afirmó que los inspectores estarán disponibles para participar del operativo por la llegada de León XIV y consideró “inadmisible” que el conflicto salarial sea utilizado para trasladar sus funciones a la Policía.

La respuesta de Llaryora no demoró y elevó todavía más el tono de la disputa.

“El orden del tránsito es innegociable”, afirmó el gobernador, quien calificó a los trabajadores involucrados como una “manga de inadaptados” y sostuvo que la falta de controles pudo haber provocado consecuencias graves.

“No vamos a dejar indefensos a los cordobeses”, remarcó. También acusó al gremio de recurrir a la “extorsión” y defendió la intervención de la fuerza provincial durante los eventos del domingo.

Un convenio limitado al operativo papal

Pese a la intensidad del enfrentamiento, el acuerdo firmado no transfiere a la Policía el control general del tránsito de la ciudad de Córdoba. Su alcance es extraordinario y está vinculado específicamente con los recorridos y las actividades de León XIV.

La llegada del Papa a Córdoba está prevista para el martes 10 de noviembre. La agenda contempla una misa en la Escuela de Aviación Militar y un encuentro con representantes de la Iglesia en la Catedral, además de los traslados entre el aeropuerto y los diferentes puntos de la capital.

Sin embargo, la discusión abrió un debate más amplio sobre quién debe garantizar el tránsito durante los grandes acontecimientos cuando existe un conflicto con los trabajadores municipales.

Quinteros ya había dejado abierta la posibilidad de analizar esquemas similares para futuros operativos especiales. Por ahora, la visita del Papa será el primer caso en el que la Policía tendrá formalmente a su cargo el sector central del dispositivo de tránsito.

La llegada de León XIV, que inicialmente aparecía como el único eje de la organización, terminó así atravesada por una pelea política y gremial que excede ampliamente el recorrido del Pontífice.

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