Octubre Rosa: el impacto del estrés sostenido sobre el cuerpo y la salud

La psicóloga Laura Moschela explicó cómo se relacionan las emociones, el sistema hormonal y las defensas. Aclaró que el estrés no causa por sí solo cáncer de mama, pero su permanencia en el tiempo puede alterar diferentes funciones del organismo.
Sociedad23 de octubre de 2026SNSN
Laura Moschella, Licenciada y Profesora en Psicología- Simpre Radio
Laura Moschella, Licenciada y Profesora en Psicología- Simpre Radio

(Alta Gracia; SN).- Las emociones no ocurren únicamente “en la cabeza”. El miedo, la preocupación y el estrés también producen respuestas físicas que, cuando permanecen activadas durante semanas, meses o años, pueden alterar el descanso, la digestión, la regulación hormonal y el funcionamiento del sistema inmunológico.

En el marco del Octubre Rosa, la psicóloga Laura Moschela abordó en Siempre Radio 93.3 la relación entre el bienestar emocional y la salud. La especialista aclaró que el estrés no debe presentarse como una causa directa del cáncer de mama, pero destacó la importancia de comprender al cuerpo y la mente como partes de un mismo sistema.

“Nuestro cuerpo no vive separado de nuestra historia, de nuestras emociones ni de nuestras experiencias”, sostuvo.

Cuando la alarma permanece encendida

Moschela explicó que, ante una situación de miedo o preocupación, el cerebro activa un sistema de alarma y libera sustancias como adrenalina y cortisol. Esa reacción es natural y necesaria porque prepara al organismo para responder frente a una dificultad.

El problema aparece cuando la situación se prolonga y el cuerpo no consigue recuperar su equilibrio.

“Un pensamiento de preocupación genera respuestas químicas. Para el cerebro puede ser similar estar frente a una situación real de peligro o permanecer pensando constantemente en algo que nos genera miedo”, explicó.

El estrés puede ser útil antes de rendir un examen, enfrentar una entrevista o atravesar una jornada exigente. Una vez superada esa instancia, el organismo debería relajarse. Cuando eso no ocurre y la tensión se convierte en una forma permanente de vida, comienzan a aparecer consecuencias.

“Esa alarma encendida durante semanas, meses o años puede alterar el descanso, la digestión, la regulación hormonal y el funcionamiento del sistema inmunológico”, señaló.

Cerebro, hormonas y defensas

La relación entre las emociones y el organismo es estudiada por la psiconeuroinmunoendocrinología, conocida por sus siglas como PINE.

Esta disciplina analiza la comunicación constante entre el cerebro, el sistema nervioso, las hormonas y las defensas. Desde esta perspectiva, una experiencia emocional puede desencadenar una respuesta física, mientras que el estado del organismo también puede influir sobre el bienestar psicológico.

Moschela señaló que el estrés sostenido puede contribuir a procesos inflamatorios. La inflamación es una reacción natural que permite defender al cuerpo y reparar tejidos, pero su permanencia en el tiempo puede participar en el desarrollo de distintas enfermedades.

El estrés no causa por sí solo cáncer

La psicóloga fue especialmente cuidadosa al referirse a la relación entre estrés, inflamación y cáncer de mama.

“No significa que por tener estrés, sentir tristeza o atravesar emociones negativas una persona vaya a tener cáncer de mama”, aclaró.

El cáncer es una enfermedad compleja en la que intervienen múltiples factores biológicos, genéticos, hormonales y ambientales. Por ese motivo, no puede explicarse a partir de una emoción o una experiencia particular.

Determinados procesos inflamatorios pueden intervenir en el desarrollo o la progresión de algunos tumores, pero esto no permite establecer una relación directa entre una preocupación y la aparición de la enfermedad.

La aclaración también evita responsabilizar a quienes recibieron un diagnóstico, como si la enfermedad fuera consecuencia de no haber controlado adecuadamente sus emociones.

Cuidar la salud de manera integral

Reconocer las emociones, descansar, aprender a delegar tareas y encontrar maneras saludables de afrontar el estrés puede aportar beneficios concretos al bienestar general.

Moschela remarcó que esos hábitos no garantizan que una persona no vaya a enfermarse, pero ayudan a cuidar el organismo y a evitar que la tensión permanente se transforme en una forma habitual de vida.

También pidió evitar opiniones y señalamientos sobre los cuerpos. Una pérdida o un aumento de peso puede estar atravesado por situaciones personales, emocionales o médicas que no son visibles para los demás.

“No depende solamente de la situación estresante, sino de cómo cada persona la atraviesa. Dos personas pueden vivir el mismo hecho y responder de maneras completamente diferentes, porque tienen historias y contextos distintos”, explicó.

Los controles continúan siendo fundamentales

El acompañamiento psicológico y el cuidado emocional forman parte de una mirada integral sobre la salud, pero no reemplazan los controles médicos.

En el cierre de la columna, Moschela recordó la importancia de realizar las consultas y los chequeos periódicos para favorecer la detección temprana del cáncer de mama.

El mensaje del Octubre Rosa no pasa solamente por hablar de una enfermedad, sino también por perder el miedo a consultar. Cuidar la salud mental puede contribuir al bienestar, mientras que los controles médicos siguen siendo la herramienta fundamental para detectar posibles alteraciones a tiempo.

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