

Despeñaderos: el municipio elevó al 30% el uso de biodiésel en toda su flota
SN
(Despeñaderos; SN) Despeñaderos comenzó a utilizar biodiésel B30 para abastecer su flota municipal y, según informó el gobierno local, se convirtió en el primer municipio argentino en implementar esa mezcla en sus vehículos.
El B30 está compuesto por un 30% de biodiésel y un 70% de gasoil grado tres. Su incorporación comenzó el 31 de julio y forma parte del plan municipal de descarbonización, que apunta a disminuir progresivamente el consumo de combustibles fósiles.
La experiencia había comenzado un año antes. El 30 de septiembre de 2025, Despeñaderos inauguró un Módulo MOS de Biocombustible destinado al autoconsumo de B20, una mezcla de 20% de biodiésel y 80% de gasoil.

Hasta entonces, los vehículos municipales utilizaban combustible con el corte obligatorio de biodiésel del 7,5%. Con la instalación del módulo propio, la administración pasó primero al B20 y, desde julio de este año, elevó la proporción al 30%.
Unos 8.000 litros por mes
La flota municipal activa consume alrededor de 8.000 litros de combustible mensuales. Entre octubre de 2025 y julio de 2026, durante los primeros diez meses del nuevo sistema, fueron utilizados unos 80.000 litros de B20.
De acuerdo con las estimaciones difundidas por el municipio, ese consumo habría permitido evitar la emisión de aproximadamente 28.000 kilogramos de dióxido de carbono equivalente. El cálculo informado señala que cada litro con un corte del 20% evita unos 0,350 kilogramos de CO₂ equivalente.
La intención ahora es continuar elevando gradualmente la participación del biodiésel. La meta planteada para 2028 es que toda la flota municipal pueda funcionar con B40, es decir, combustible compuesto en un 40% por biodiésel.
Según las proyecciones incluidas en el informe municipal, con ese nivel de mezcla la reducción alcanzaría los 0,909 kilogramos de CO₂ equivalente por cada litro consumido.
Producción regional y matriz energética
El biodiésel es un combustible producido a partir de biomasa. Entre las materias primas utilizadas para su elaboración se encuentra la soja, mientras que otros biocombustibles pueden obtenerse del maíz, la caña de azúcar, aceites usados, residuos forestales y otras fuentes orgánicas.
La experiencia de Despeñaderos se desarrolla además en una provincia con una fuerte producción agroindustrial y bioenergética. Córdoba, junto con Santa Fe y Tucumán, aparece entre las jurisdicciones con capacidad para ampliar la participación de estas fuentes dentro de la matriz energética.
El incremento de los cortes de biodiésel abre también una discusión sobre el desarrollo de cadenas productivas regionales, la sustitución parcial de combustibles fósiles y el papel de provincias y municipios en las políticas energéticas.
En Despeñaderos, el esquema adoptado prevé continuar aumentando progresivamente la proporción de biodiésel, utilizando infraestructura municipal propia. El horizonte fijado para 2028 es alcanzar el B40 y reducir aún más la dependencia del gasoil en los vehículos del Estado local.


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