El vocero presidencial Manuel Adorni declaró deudas en dólares con dos mujeres que figuran como prestamistas en una hipoteca privada. La operatoria es investigada por la Justicia.
Durante meses, alguien miró cada movimiento desde lo alto mientras la cocaína circulaba en silencio. El kiosco era la pantalla; las cámaras, el control. La caída llegó en la calle, sin aviso.