Nadia Beller lo acusó de haber ordenado el ataque y vinculó al exasesor de Milei con presuntos hechos de corrupción y lavado de dinero en ambos países.
La Justicia investiga una red que habría pagado $80.000 por rostros, documentos y escaneos oculares para abrir cuentas utilizadas en un circuito de lavado.