Alta Gracia: emboscada, un botín recuperado y el pesado historial de un viejo lobo

Una persecución cinematográfica por Ruta 5 terminó con un prófugo de la justicia y su cómplice tras las rejas, secuestrándose un auto y botín.

Policiales28 de junio de 2026Víctor HughesVíctor Hughes
AG Robo Maxikiosco Don Bosco (02) 20260626
Los dos presuntos delincuentes fueron detenidos en flagrancia. (Foto: URDSM)

(Alta Gracia; SN).- El viernes amaneció con esa calma engañosa que precede a las tormentas en el Barrio Sur. Eran las 11:30 de la mañana en la calle San Juan Bosco al 76. Un proveedor comercial descargaba mercadería frente al Maxikiosco 370, un laburo de rutina, con los ojos puestos en la carga y la guardia baja. Error fatal en las calles de hoy.

De la nada, la sombra del peligro. Un tipo de 50 años, con los colmillos gastados por el oficio delictivo, intentó meterle mano a la mercadería. No contaba con que la Patrulla Preventiva andaba olfateando el rastro. Lo cercaron antes de que pudiera dar el manotazo. Al meter sus datos en la central de comunicaciones, la pantalla escupió la verdad: el veterano no era un ratero cualquiera; cargaba con un pesado pedido de captura vigente, un historial de fechorías que arrastraba desde la provincia de San Luis y la ciudad de Villa Dolores.

Pero el tipo no operaba solo. El hampa tiene sus relevos.

Persecución en la Ruta 5

Un Ford Focus gris esperaba agazapado en las inmediaciones, listo para el escape. Al ver caer a su socio, el conductor hundió el acelerador, buscando la libertad en la ruta. No llegó muy lejos. El rugido de los motores de la sección motocicletas de la policía cortó el viento de la mañana.

AG Robo Maxikiosco Don Bosco 20260626
Tras una breve persecución, el Ford Focus fue interceptado en la Ruta 5. (Foto: URDSM)

Se inició un seguimiento controlado, una danza de velocidad y nervios templados que encontró su destino final en el kilómetro 23 de la Ruta 5, ya en Alta Gracia. Allí, las dos ruedas de la ley le cerraron el paso al bólido gris.

El conductor, un joven de 26 años que se creía más rápido que el destino, terminó con las esposas frías hundidas en las muñecas. Al revisar el Ford Focus, el interior del coche habló por sí solo: una mochila, herramientas de bardo, un parlante y un dispositivo de cobro electrónico. El botín de la codicia.

Ambos sujetos, el viejo lobo prófugo y el joven chofer, durmieron esa noche tras las rejas, esperando que la Justicia de Santa María decida cuántos inviernos pasarán a la sombra.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email