Córdoba: una vez más, Caputo prometió dólares e inversiones

El ministro aseguró que las inversiones evitarán tensiones cambiarias en 2027. El Fondo mantiene reparos sobre las reservas y la industria continúa sin despegar.
Economía13 de agosto de 2026SNSN
Caputto en Córdoba

(Córdoba; SN) – Luis Caputo llegó a la Bolsa de Comercio de Córdoba con una promesa para los empresarios: el creciente ingreso de dólares evitará sobresaltos cambiarios durante el año electoral. El ministro de Economía aseguró que habrá más inversiones y pidió “perseverar” en el rumbo definido por el Gobierno de Javier Milei.

“El flujo de dólares es cada vez más alto. Esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como en el pasado. Van a estar entrando muchas más inversiones”, afirmó durante la exposición.

Caputo también repitió una frase utilizada habitualmente para describir la situación económica: “No estamos bien, pero vamos bien”. Según sostuvo, el Gobierno eligió por primera vez el camino correcto y deberá profundizarlo.

La afirmación sobre el dólar fue presentada como una certeza. Sin embargo, depende de variables que el propio Gobierno no controla completamente: que las inversiones anunciadas se concreten, que las divisas ingresen al país, que el Banco Central pueda comprarlas y que la incertidumbre electoral no acelere nuevamente la dolarización.

Reservas brutas en alza, pero las netas todavía negativas

Las reservas internacionales brutas del Banco Central alcanzaban los US$49.564 millones al 10 de agosto, según la última información oficial disponible. El crecimiento representa una mejora para la posición externa, pero esa cifra incluye activos que tienen como contrapartida distintas obligaciones y no equivale al dinero neto disponible para intervenir en el mercado cambiario.

El último informe del Fondo Monetario Internacional estimó que las reservas netas continuaban US$6.500 millones por debajo de cero, pese a haber mejorado alrededor de US$5.000 millones desde el cierre de 2025.

El organismo también consignó que la Argentina incumplió la meta de acumulación de reservas netas prevista para fines del año pasado. Según el documento, la dolarización previa a las elecciones contribuyó a esa caída.

La situación comenzó a mejorar durante 2026 mediante las compras realizadas por el Banco Central. De todos modos, el Fondo consideró “esencial” sostener y acelerar la acumulación para construir un respaldo suficiente frente a posibles episodios de inestabilidad. 

Los números no anticipan necesariamente una devaluación, pero tampoco permiten convertir la ausencia de problemas cambiarios en una garantía. Las reservas mejoraron, aunque el respaldo neto continúa siendo limitado.

Inversiones anunciadas y dólares disponibles

Caputo vinculó la estabilidad futura con los proyectos aprobados y presentados mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Durante su exposición anticipó nuevos anuncios y afirmó que sectores como la energía y la minería producirán un flujo sostenido de divisas.

“Que le esté yendo bien a minería y energía es algo positivo para el resto de la economía”, manifestó. También utilizó a Vaca Muerta como ejemplo de una actividad que, según su interpretación, comenzó a crecer cuando el Estado dejó de “castigarla” y ofreció incentivos.

El Gobierno espera que esos emprendimientos aumenten las exportaciones y fortalezcan la oferta de dólares. Sin embargo, la aprobación de una inversión no implica que todo el capital anunciado ingrese inmediatamente ni que esas divisas queden disponibles para el Banco Central.

Los proyectos energéticos, mineros y de infraestructura suelen ejecutarse durante varios años. Además, una parte de los dólares puede utilizarse para importar equipos, pagar servicios, cancelar deudas o girar utilidades. El efecto sobre las reservas dependerá de cada iniciativa y de su calendario de ejecución.

Por eso, el ingreso futuro de inversiones constituye una expectativa favorable para el Gobierno, pero no elimina por sí solo los riesgos cambiarios de corto plazo.

El año electoral que Caputo busca desactivar

El ministro aseguró que 2027 “no va a ser un año electoral como todos esperan” y descartó que el Gobierno recurra a un “plan platita” para mejorar sus posibilidades en las urnas.

Caputo confía en que la continuidad del programa económico reducirá el temor de los mercados. El FMI, sin embargo, incluyó la incertidumbre política previa a las elecciones presidenciales entre los principales riesgos internos para la Argentina.

El organismo advirtió que una mayor incertidumbre podría retrasar inversiones, dificultar el acceso al financiamiento y aumentar la volatilidad. También recomendó reforzar las reservas antes del proceso electoral.

La advertencia no implica que esas tensiones necesariamente vayan a producirse. Señala que el escenario depende de la política, del comportamiento de los ahorristas y de la respuesta de los mercados, además de las decisiones tomadas por el Ministerio de Economía.

Una industria todavía golpeada por la demanda

Caputo defendió el rumbo económico y cuestionó el modelo de protección industrial aplicado por gobiernos anteriores. Sostuvo que las políticas de subsidios y restricciones no evitaron la caída del sector y obligaron a los consumidores a pagar precios más elevados.

El diagnóstico oficial choca con una actualidad todavía difícil para numerosas fábricas. La última Encuesta de Tendencia de Negocios del Indec mostró que el 51,3 por ciento de las empresas manufactureras consideraba que su cartera de pedidos se encontraba por debajo de lo normal.

La demanda interna insuficiente era el principal obstáculo para aumentar la producción, señalado por el 53,2 por ciento de las firmas consultadas.

Para el período comprendido entre junio y agosto, el 20 por ciento esperaba una reducción de la producción y solamente el 14,5 por ciento proyectaba un aumento. En materia laboral, el 16,2 por ciento anticipaba una disminución de su personal, frente a un 5,2 por ciento que esperaba incorporar trabajadores. 

Esos datos ayudan a explicar la distancia entre los indicadores financieros destacados por el Gobierno y la situación cotidiana de empresas y trabajadores. La estabilización cambiaria resulta necesaria, pero no garantiza por sí sola una recuperación de la producción, el empleo y el consumo.

“No estamos bien, pero vamos bien”

Caputo atribuyó la desconfianza de los argentinos a experiencias como el Plan Bonex y el corralito de 2001. Sostuvo que muchas personas todavía mantienen sus dólares fuera del sistema financiero por temor a nuevas confiscaciones.

El ministro aseguró que actualmente existe libertad para comprar dólares destinados al ahorro, pagar importaciones y girar dividendos. También afirmó que existe un “exceso de dólares” que permitirá recomponer el balance del Banco Central.

Durante la charla destacó su relación con el ministro de Economía de Córdoba, Guillermo Acosta, y pidió a los empresarios sostener el apoyo al programa nacional.

La exposición tuvo un mensaje político claro: el Gobierno considera que atravesó la etapa más difícil y que la llegada de inversiones terminará trasladándose a la economía cotidiana.

Por ahora, esa mejora convive con reservas netas todavía negativas, una industria limitada por la falta de demanda y expectativas de reducción del empleo. La promesa de que no habrá problemas con el dólar dependerá de que los anuncios de inversión se conviertan en divisas efectivas y de que la recuperación alcance también a la producción y a los ingresos.

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