
El hecho ocurrió durante un operativo de control en avenida Alfonsín y Ecuador. El aprehendido fue trasladado a sede policial y quedó a disposición de la Justicia.

Cuatro allanamientos, una detención y demasiadas preguntas sin responder. El pasado vuelve a tocar la puerta de Santa Ana con la hoja afilada.
Policiales26 de julio de 2025
Jorge Conalbi Anzorena
(Santa Ana; SN) Santa Ana amaneció con los nudillos de la ley golpeando en más de una puerta. Fue temprano, cuando el frío de la ola polar que llega aún se colaba por las hendijas y los vecinos miraban por las ventanas sin correr del todo las cortinas. Cuatro domicilios, una orden de fiscalía y un objetivo: atrapar al hombre que, una semana atrás, entró a una casa con un cuchillo en la mano y el miedo en los ojos de los que lo vieron entrar.

Tenía 31 años y un historial tan largo como una noche sin luna. Ya lo conocían. No por su nombre, sino por lo que dejaba atrás: puertas rotas, amenazas susurradas con filo, cosas que desaparecían y gente que no volvía a dormir tranquila. Esta vez, dicen, fue más allá. Se metió en la casa cuando todavía olía a cena. Adentro, una familia. Él, con un arma blanca. Palabras cortantes. Cosas que se llevó, y otras que dejó: el espanto, por ejemplo.
La Brigada de Investigaciones no durmió mucho desde entonces. La calle habló. Las pistas se movieron despacio, como suele pasar cuando el miedo no deja hablar a nadie. Pero al final lo encontraron. Y con él, objetos que podrían cerrar el círculo de lo robado.
No hubo persecución de película. Solo un operativo quirúrgico. Sin estridencias. Sin héroes. Solo un hombre que alguna vez eligió el atajo y no supo salir de ahí. Lo subieron a un móvil. Lo bajaron en una dependencia. Ahora espera. La Justicia tiene la última palabra, pero Santa Ana ya lo había condenado hacía rato, con la sentencia silenciosa del que se acostumbra al sobresalto.
Dicen que participó en varios hechos parecidos. Que el libreto siempre era el mismo: el filo, la amenaza, la huida. Hoy el telón bajó. Pero en Santa Ana nadie aplaude. Porque en este tipo de historias, ni el final trae alivio.

El hecho ocurrió durante un operativo de control en avenida Alfonsín y Ecuador. El aprehendido fue trasladado a sede policial y quedó a disposición de la Justicia.

El siniestro ocurrió en la ruta S-495. El conductor de la moto fue trasladado al Hospital Arturo Illia para una mejor valoración médica.

El arma fue hallada por una mujer que caminaba por la banquina. Tenía tres cartuchos y no presentaba numeración visible. La investigación busca establecer su procedencia.

Un patrullero, esposas, chalecos y armas. El asalto ocurrió el sábado por la noche en un campo de Monte Ralo. Las víctimas, dos adultos mayores y un menor, están convencidas de que al menos dos de los atacantes eran policías.

Dos damnificadas solicitaron intervenir formalmente en la investigación que lleva la Fiscalía de Alta Gracia. La denuncia apunta a maniobras basadas en vínculos de confianza dentro de la comunidad.

La investigación está a cargo de la Fiscalía que conduce Diego Fernández.



La comediante había sido invitada a participar de un evento en un reconocido bar nocturno para este viernes. Una ola de críticas de los clientes habituales provocó la marcha atrás.

Información suministrada por el Servicio Meteorológico Nacional.

El récord de participación de puestos de comidas y bebidas típicas debió sortear el desafío de la tormenta inoportuna. Asistieron la Vicegobernadora Prunotto y el Viceintendente de la capital provincial, Javier Pretto.

El hecho ocurrió en la sede de la cooperativa La Fragua, que ahora solicita colaboración para recuperar sus herramientas de trabajo.

Un pedido del Ministerio de Justicia revela un odio de clase contra la dirigente jujeña, a contramano de los permanentes privilegios otorgados a los condenados por la dictadura.

