Alta Gracia: plomo de madrugada y un presunto asalto que terminó en el quirófano

En la penumbra de la investigación, un kiosquero repelió a los tiros un asalto a mano blanca. Un drama de pólvora, sangre y una frontera legal difusa.
Policiales22 de marzo de 2026Víctor HughesVíctor Hughes

(Alta Gracia; SN).- La madrugada en la esquina de Vélez Sarsfield y Sarmiento desentonó con el clima jovial de loos sábados a la noche en el Alto. En el Kiosco Mili, -un comercio que abrió sus puertas hace muy pocos días- una pocas luces fueron testigos de una escena que parece arrancada de una novela de

, donde la línea entre la víctima y el victimario se desibuja bajo el olor a pólvora y el frío del acero.

Todo comenzó cuando el reloj marcaba las horas muertas. Un hombre de 29 años, dueño del comercio, se encontraba tras el mostrador cuando la puerta se abrió para dejar pasar no a un cliente, sino a la violencia. Un sujeto irrumpió en el local empuñando un arma blanca, con la mirada fija en la caja y el filo brillando bajo las lámparas fluorescentes.

La respuesta del calibre

El comerciante no esperó a que el azar decidiera su suerte. Ante la amenaza inminente del cuchillo, desenfundó un arma de fuego y apretó el gatillo. El estruendo rompió el silencio de Alta Gracia. El proyectil encontró su destino en el rostro del atacante, quien, herido y envuelto en el shock de la adrenalina, logró huir del lugar dejando tras de sí un rastro de sangre en la vereda.

El rastro de sangre conduce al hospital

La fuga del presunto delincuente duró poco. Minutos después, un hombre de 28 años ingresaba trastabillando a la guardia del Hospital Arturo Illia. La herida en su cara hablaba por sí sola: era el mismo rastro de plomo que había salido del Kiosco Mili.

La policía no tardó en llegar. El sujeto quedó bajo aprehensión inmediata, aunque su estado de salud obligó a un giro en la logística: debido a la gravedad del impacto en la zona craneofacial, fue derivado de urgencia al Hospital de Urgencias en la capital cordobesa para una intervención compleja.

Asalto Kiosco Mili 20260322

Tras los restos del caos

La Fiscalía a cargo de Alejandro Peralta Ottonello ha tomado las riendas del caso. Mientras el presunto asaltante pelea por su vida bajo custodia policial, la justicia ha dispuesto una consigna policial permanente en el domicilio del comerciante para garantizar su resguardo ante eventuales represalias.

Por ahora, los peritos balísticos y los investigadores trabajan para reconstruir cada segundo del enfrentamiento. En la esquina de Vélez Sarsfield y Sarmiento, el Kiosco Mili permanece cerrado y con los uniformados trabajando en el lugar, con el eco de un disparo que recordó a todos que, en la noche profunda, el peligro siempre tiene filo.

Nota: Este artículo se redactó en basa a información suministrada por la  Unidad Departamental Santa María de la Policía de la Provincia de Córdoba.

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