Plan de lucha: la CGT vuelve a las calles y prepara un paro general

La central obrera movilizará este miércoles junto a las dos CTA y la UTEP. Es el primer paso de un plan de lucha contra el Gobierno que podría incluir una huelga de 36 horas, aunque todavía no existe una fecha confirmada.
Sociedad22 de julio de 2026SNSN
CGT

(Buenos Aires; SN) La Confederación General del Trabajo vuelve a las calles este miércoles y comienza a desplegar un nuevo plan de lucha contra el Gobierno de Javier Milei. La primera acción será acompañar la marcha semanal de los jubilados frente al Congreso, mientras crece dentro de la central obrera la posibilidad de convocar a un paro general.

La concentración comenzará a las 15 en la esquina de las avenidas Rivadavia y Rodríguez Peña. Desde allí, la CGT, las dos vertientes de la CTA, la Unión de Trabajadores de la Economía Popular, organizaciones sociales y agrupaciones de jubilados marcharán hacia el Congreso.

La protesta se realizará bajo la consigna “La seguridad social es un derecho” y reclamará una recomposición de los haberes previsionales. También expresará el rechazo de las organizaciones sindicales a la reforma laboral y al rumbo económico del Gobierno.

La movilización será la primera acción conjunta después del Mundial y marcará el comienzo de una estrategia de conflictividad creciente. La próxima convocatoria está prevista para el 7 de agosto, Día de San Cayetano, tradicional jornada de reclamo por “paz, pan y trabajo”.

Un paro general todavía sin fecha

Dentro de la CGT existe acuerdo sobre la necesidad de profundizar las medidas, pero todavía no está definida la forma que tendrá la protesta.

Algunos gremios impulsan un paro general de 36 horas acompañado por una movilización masiva. Otros sectores de la conducción prefieren desarrollar primero marchas y acciones escalonadas para ampliar el respaldo social antes de convocar a una huelga nacional.

Por ese motivo, el paro aparece en el horizonte del plan de lucha, pero aún no cuenta con una fecha ni con una convocatoria formal. La posibilidad continúa bajo discusión dentro de la central obrera, según informaron distintas fuentes sindicales.

El objetivo de la dirigencia es sumar adhesiones de otros gremios, organizaciones sociales y sectores afectados por la política económica antes de avanzar con una medida de mayor alcance.

“Estamos en una situación crítica”

El cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, sostuvo que la central decidió acelerar su plan de acción debido al deterioro de la actividad productiva, el empleo y el consumo.

“Estamos en una situación crítica. El sector productivo la está pasando muy mal, con una recesión muy profunda y el cierre de empresas”, afirmó en declaraciones a Radio 750.

El dirigente cuestionó el contraste entre los indicadores macroeconómicos reivindicados por el Gobierno y la situación cotidiana de trabajadores, comerciantes y pequeñas empresas.

“No hay una sola política favorable para la macro, que tanto reivindica el Gobierno, ni para la micro, donde el consumo no arranca y eso genera una recesión profunda”, sostuvo.

Jerónimo afirmó que la CGT mantiene una posición común frente a la administración libertaria, aunque reconoció la existencia de diferencias internas sobre la modalidad y los tiempos de las protestas.

“En la CGT estamos todos unidos, más allá de algún matiz que es normal cuando uno convive en una institución con tanta historia”, señaló.

De los jubilados al conjunto de los trabajadores

La conducción cegetista busca que el acompañamiento a los jubilados funcione como punto de partida de un reclamo más amplio.

Jerónimo sostuvo que el deterioro económico dejó de afectar exclusivamente a los sectores históricamente postergados y comenzó a extenderse hacia una parte cada vez mayor de la población.

“El Gobierno no toma nota de lo que sucede abajo. La gente la está pasando mal. Ya no es solamente una cuestión de los sectores más postergados”, advirtió.

Octavio Argüello, otro de los integrantes del triunvirato de la CGT, no descartó que la central continúe acompañando las marchas de jubilados que se realizan cada miércoles.

“Los sueldos cada vez alcanzan menos y hay una baja visible del consumo”, manifestó. Además, sostuvo que buena parte de los trabajadores todavía no dimensionó las consecuencias que tendrá la reforma laboral aprobada por el Congreso.

La central obrera también cuestiona el aumento de las tarifas, la pérdida de puestos de trabajo, el cierre de empresas y el debilitamiento de áreas estatales.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email