Valle de Anisacate: el proyecto para incorporar Lomas de Anisacate a su ejido obtuvo aval legislativo

La iniciativa recibió despacho favorable en comisiones y deberá ser tratada en el recinto. Merlo afirmó que permitirá regular el sector, aunque el acceso al agua continúa sin una solución definida.
Locales21 de agosto de 2026SNSN
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(Valle de Anisacate; SN) – El proyecto para ampliar el radio comunal de Valle de Anisacate y avanzar en la incorporación formal de Lomas de Anisacate obtuvo despacho favorable en la Legislatura de Córdoba. La iniciativa todavía deberá ser aprobada en el recinto, pero representa el paso más concreto para terminar con la indefinición territorial que durante años condicionó las intervenciones del Estado en el loteo.

Las comisiones de Asuntos Municipales y Comunales y de Promoción y Desarrollo de las Comunidades Regionales acompañaron el proyecto de ley 44305, enviado por el Poder Ejecutivo provincial. En caso de ser sancionado, Valle de Anisacate pasará a tener una superficie total de 275 hectáreas.

El jefe comunal Nicolás Merlo sostuvo en diálogo con Siempre Radio que la ampliación es esperada principalmente por quienes viven en Lomas, un sector que continúa atravesado por la falta de servicios y los reclamos por el estado de los terrenos.

“Más que nosotros, creo que lo esperan los vecinos. Es un barrio que tiene muchas carencias. Vamos a asumir este gran desafío con entusiasmo y a redoblar los esfuerzos”, afirmó.

Del límite legal a la intervención comunal

Lomas de Anisacate se comercializa desde 2017 y durante años permaneció en una de las denominadas “zonas grises” de la provincia: sectores ubicados fuera de los radios oficialmente reconocidos de municipios y comunas.

Esa situación fue utilizada para explicar las limitaciones de la Comuna frente a reclamos por terrenos abandonados, falta de infraestructura y ausencia de servicios. En abril, Merlo había señalado que las obras correspondían a los loteadores y que la administración local no contaba con jurisdicción plena sobre el barrio.

La ampliación del radio modificaría ese escenario. Según explicó el jefe comunal, la incorporación permitirá aplicar en Lomas las regulaciones vigentes en Valle de Anisacate e intervenir ante determinadas problemáticas.

“Los vecinos reclaman mucho porque los lotes que tiene en venta la inmobiliaria no se mantienen. Eso genera perjuicios para quienes viven permanentemente, por una cuestión de salud pública, por los bichos y también por la inseguridad”, señaló.

La Comuna podría intimar a los propietarios para que mantengan sus terrenos, regular el uso de los espacios y acompañar formalmente los reclamos por servicios que todavía no fueron ejecutados.

Sin embargo, la aprobación de la ley no resolverá automáticamente las deficiencias de infraestructura ni trasladará al Estado las obligaciones asumidas por los desarrollistas cuando comercializaron los lotes.

La electricidad avanza, pero falta el agua

Durante los últimos meses comenzó a instalarse la red eléctrica en una parte del loteo. La primera etapa contempla alcanzar 821 lotes y colocar 255 luminarias. Hasta el momento fueron encendidas las primeras 50 luces y se habilitaron las conexiones iniciales en viviendas.

Merlo explicó que 25 luminarias fueron aportadas por la Cooperativa de Anisacate y las otras 25 por la Comuna. La administración comunal asumirá, además, el costo del consumo del alumbrado público.

La principal deuda continúa siendo el agua potable. El barrio carece de una red y las familias que residen de manera permanente deben abastecerse mediante sistemas alternativos.

Sobre este punto, el jefe comunal volvió a mencionar la responsabilidad de quienes desarrollaron y vendieron el loteo, aunque también planteó la posibilidad de realizar la obra conjuntamente con los vecinos.

“Faltaría el agua. Va a ser decisión de los vecinos si quieren reclamarles a los loteadores o si nos arremangamos y nos ponemos a trabajar juntos para tenerla lo antes posible”, expresó.

La definición abre un interrogante central: quién financiará una infraestructura que fue prometida o esperada desde la comercialización del emprendimiento y cuyo costo podría resultar difícil de afrontar para las familias.

“Zona gris” no significaba abandono

Merlo reconoció que la denominación “zona gris” generó malestar entre los habitantes de Lomas, quienes interpretaron que la expresión reflejaba una falta de reconocimiento o un intento de deslindar responsabilidades.

“La zona gris es una cuestión de denominación geográfica o legal, pero eso no quiere decir que uno no tenga responsabilidad para trabajar o que no tenga compromiso”, manifestó.

El jefe comunal recordó que la administración mantuvo el convenio para prestar determinados servicios y continuó impulsando el pedido de ampliación del radio.

“Tranquilamente podría haber dicho que no siguiéramos con el convenio o haber dado marcha atrás con el pedido del ejido. Sin embargo, estaba totalmente convencido de que teníamos que ingresar a ese lugar para acompañar a los vecinos”, afirmó.

La Comuna presta actualmente recolección de residuos, mantenimiento de calles y espacios públicos, alumbrado y distintas tareas preventivas. La incorporación formal permitiría ampliar esas intervenciones y establecer obligaciones mediante la normativa local.

El trámite que todavía falta

Después del aval de las comisiones, el proyecto quedó en condiciones de ser tratado por el pleno de la Legislatura. Merlo estimó que podría llegar al recinto durante las próximas sesiones, aunque aclaró que no existe una fecha confirmada.

“No creo que pase más de uno o dos meses para que esto salga. Ya se dio un paso importantísimo”, sostuvo.

El jefe comunal afirmó que el perfil futuro del sector deberá definirse junto con la comunidad. Ante la posibilidad de incorporar actividades comerciales o industriales, señaló que cualquier modificación será evaluada de acuerdo con las necesidades y preferencias de sus habitantes.

“El ritmo político lo va dictando el vecino. El perfil de la localidad lo va marcando el vecino”, aseguró.

La eventual sanción cerrará una indefinición territorial que acompañó a Lomas de Anisacate desde su comercialización. Pero también abrirá una etapa más exigente: una vez incorporado el barrio, la Comuna tendrá mayores facultades y los vecinos contarán con un responsable estatal claramente identificado al momento de reclamar.

El desafío ya no será determinar a qué jurisdicción pertenece Lomas, sino resolver quién y cómo ejecutará las obras que todavía faltan.

“Estoy seguro de que un gran futuro le espera a ese barrio”, concluyó Merlo.

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