
Durante meses, alguien miró cada movimiento desde lo alto mientras la cocaína circulaba en silencio. El kiosco era la pantalla; las cámaras, el control. La caída llegó en la calle, sin aviso.

(SN; San Nicolás) Un remisero tuvo que lamentar la pérdida de su vehículo en manos de las incontrolables llamas que se gestaron al interior del motor.
Alrededor de las 22:30 la policía recibió el alerta de un vehículo que se prendía fuego. Cuando llegaron los oficiales, entrevistaron a un hombre de 35 años conductor del Fiat Siena que estaba siendo consumido por un fuego voraz.


El hombre usaba el auto como remis y, cuando terminó de hacer un viaje, vio que desde el motor asomaba un fuego -foco igneo, como dice la policía-. Nada pudo hacer, la llama era incontrolable para un simple mortal. Pero los Bomberos Voluntarios de San Nicolás lograron extinguirlo. Sin embargo, se perdió una buena parte del vehículo.













