Durante meses, alguien miró cada movimiento desde lo alto mientras la cocaína circulaba en silencio. El kiosco era la pantalla; las cámaras, el control. La caída llegó en la calle, sin aviso.
La Small Jazz Band encabezó un desfile musical hasta el Monumental Sierras y dio inicio a dos jornadas gratuitas con artistas de Argentina, Brasil y Uruguay.