González Olguín: "el 57% de los hogares no logra cubrir la canasta alimentaria"

Eduardo González Olguín advirtió que la caída del consumo ya lleva 11 meses. En diálogo con Siempre Radio, analizó el endeudamiento de las familias y cuestionó el relato de recuperación económica del Gobierno de Milei.
Economía03 de septiembre de 2026SNSN
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(Alta Gracia; SN).- “Yo creo que ya nos estamos suicidando como sociedad, porque directamente está destruyendo la economía”, afirmó el economista Eduardo González Olguín al analizar las últimas declaraciones del presidente Javier Milei.

El mandatario había sostenido que una eventual derrota electoral del oficialismo significaría que la sociedad estaría decidiendo “suicidarse”. Durante una entrevista con Juntos a la Par, por Siempre Radio 93.3, González Olguín invirtió el argumento y aseguró que las consecuencias del modelo económico ya se sienten sobre la actividad productiva y los ingresos.

Según explicó, el Gobierno concentra su mirada en el funcionamiento del sector financiero y en las oportunidades de especulación, mientras una parte mayoritaria de la población enfrenta dificultades para cubrir sus gastos cotidianos.

Como ejemplo, recordó que durante julio alrededor de 1,7 millones de personas compraron dólares. “Somos 47 millones. Una minoría tuvo un excedente económico”, señaló, y advirtió que dentro de esa cifra conviven quienes adquirieron pequeñas cantidades con quienes cuentan con recursos suficientes para realizar operaciones financieras de mayor magnitud.

Para el economista, el escenario es muy diferente en la economía real. “La industria, el comercio y la construcción están parados”, afirmó.

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Eduardo González Olguín

“No es que estén a dieta: no les alcanza”

González Olguín puso el foco en la caída sostenida del consumo y en las estrategias que adoptan las familias para afrontar la pérdida del poder adquisitivo.

En ese sentido, mencionó la denominada “merencena”, una práctica que consiste en retrasar la merienda y adelantar la cena para eliminar una comida diaria. También señaló que aumentó el consumo de carbohidratos y disminuyó la presencia de carne vacuna en los hogares.

“No es que los argentinos se hayan puesto a dieta, sino que no les alcanza”, remarcó.

Los últimos datos difundidos por el Centro de Almaceneros de Córdoba reflejan esta situación: el 57,4 por ciento de los hogares relevados no pudo cubrir completamente la canasta básica alimentaria y casi nueve de cada diez familias recurrieron a tarjetas, fiado o dinero prestado para comprar alimentos.

El economista también rechazó las afirmaciones oficiales sobre una recuperación generalizada de los salarios. Sostuvo que los indicadores muestran una economía con bajos niveles de actividad y una capacidad de compra todavía deteriorada.

En cuanto al sector industrial, explicó que las empresas enfrentan una doble dificultad: una demanda interna debilitada por la caída de los ingresos y un tipo de cambio que, según su análisis, reduce las posibilidades de exportar.

“Las industrias están trabajando a media máquina, con capacidad instalada ociosa. No pueden vender en el mercado interno y tampoco aprovechar esa capacidad para exportar”, resumió.

La advertencia por el Banco Central

Durante la entrevista, González Olguín también cuestionó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados.

El proyecto establece como misión primaria de la entidad preservar el valor de la moneda y elimina como objetivos explícitos la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. Además, restringe la posibilidad de otorgar adelantos transitorios al Tesoro.

Para el economista, estas modificaciones reducirían la capacidad del organismo para intervenir ante una crisis. Como antecedente, recordó las herramientas utilizadas durante la pandemia para sostener ingresos, puestos de trabajo y empresas.

“Cuando enfrentemos otra crisis vamos a estar imposibilitados de responder”, advirtió, y comparó la iniciativa con las limitaciones que tenía el Banco Central durante la década de 1990.

González Olguín cuestionó además que la reforma se apoye en una concepción exclusivamente monetaria de la inflación. A su entender, se trata de un fenómeno multicausal que no puede abordarse solamente mediante el control de la cantidad de dinero.

El crecimiento de las deudas

Otro de los puntos abordados fue el aumento de la mora en préstamos y tarjetas de crédito. El economista explicó que el incumplimiento de pagos no constituye únicamente un problema entre bancos y clientes, ya que puede deteriorar los balances de las entidades y afectar al conjunto del sistema financiero.

También se refirió a los mecanismos que permitirían a los bancos debitar cuotas adeudadas desde cajas de ahorro o cuentas corrientes. Según aclaró, esas operaciones requieren el consentimiento explícito del cliente y están sujetas a límites sobre los ingresos.

Para González Olguín, la intervención del Banco Central en este punto demuestra que el crecimiento de la mora ya representa una preocupación para el sistema.

“Se nota que dejaron de verlo como un problema estrictamente privado. Como empieza a afectar a los bancos, el Gobierno interviene”, concluyó.

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