Crisis automotriz en Córdoba: Stellantis recorta casi 40% la producción y suspende trabajadores

La planta de barrio Ferreyra fabricará 10.500 camionetas menos que las previstas para 2026. Desde septiembre concentrará la actividad en un solo turno y aplicará suspensiones ante la caída de la demanda interna y regional.
Economía28 de agosto de 2026SNSN

Planta Stellantis Córdoba - FPRD

(Córdoba; SN) – La crisis de la industria automotriz golpeará de lleno a la planta que Stellantis posee en barrio Ferreyra, en la ciudad de Córdoba. La compañía reducirá casi 40 por ciento su programa anual de producción, eliminará uno de los turnos de la línea de camionetas y comenzará a suspender trabajadores desde el 1° de septiembre.

El ajuste alcanza a la fabricación de las Fiat Titano y RAM Dakota, los dos modelos sobre los cuales la empresa había proyectado convertir al establecimiento cordobés en un polo regional de producción de pick-ups.

La decisión llega apenas unos meses después de la puesta en marcha del proyecto y refleja la distancia entre las expectativas empresariales y la evolución real de las ventas. La demanda del mercado interno y de países vecinos, principalmente Brasil, resultó menor que la contemplada por la automotriz al elaborar su plan para 2026.

De 27.000 a 16.500 camionetas

El programa original contemplaba fabricar durante el año unas 18.000 unidades de RAM Dakota y 9.000 Fiat Titano: 27.000 camionetas en total.

Tras la revisión, la producción anual quedaría reducida a aproximadamente 12.000 Dakota y 4.500 Titano. En total, saldrían de la planta alrededor de 16.500 vehículos, 10.500 menos que los previstos inicialmente.

El recorte se profundizará durante los últimos cuatro meses del año. De las 8.000 Dakota que Stellantis planeaba fabricar entre septiembre y diciembre, solamente se producirían unas 3.000. En el caso de la Titano, el objetivo bajará de 1.500 a aproximadamente 1.000 unidades.

La caída del volumen obligará a concentrar toda la actividad en un solo turno. La empresa comunicó el nuevo cronograma a sus proveedores y presentó la medida como una “adecuación” de sus procesos productivos, pero el impacto será una reducción concreta de la actividad industrial y de las horas trabajadas.

Suspensiones desde septiembre

La contracción de la producción tendrá consecuencias directas sobre los trabajadores. Desde el 1° de septiembre, Stellantis aplicará un esquema de suspensiones, aunque todavía no se informó públicamente cuántos empleados serán alcanzados ni cuáles serán las condiciones económicas durante los días sin actividad.

Una parte del personal podría ser reasignada a los preparativos de la nueva planta de motores que la compañía proyecta poner en funcionamiento a comienzos de 2027. Sin embargo, esa posibilidad no elimina el impacto inmediato de las suspensiones ni de la reducción a un solo turno.

La planta de motores producirá el propulsor Multijet 2.2, actualmente importado desde Europa. El objetivo es abastecer a las camionetas fabricadas en Córdoba y exportar unidades a Brasil y Uruguay.

Hasta que esa línea comience a funcionar, la menor producción de las pick-ups dejará capacidad instalada y mano de obra sin actividad plena.

Un proyecto que se achica a pocos meses de comenzar

El ajuste adquiere mayor relevancia porque afecta a uno de los principales anuncios industriales realizados para Córdoba. Stellantis comprometió una inversión cercana a los 380 millones de dólares para desarrollar el polo de camionetas y construir la futura planta de motores.

La empresa sostiene que la inversión continuará y ratificó su permanencia en el país. No obstante, el recorte obliga a revisar las proyecciones con las que fue presentado el proyecto: las primeras estimaciones de producción quedaron sobredimensionadas apenas comenzada la fabricación.

La situación de Stellantis tampoco constituye un caso aislado. Otras terminales comenzaron a modificar sus cronogramas ante ventas inferiores a las esperadas y una mayor competencia de vehículos importados dentro del mercado argentino.

La crisis combina la debilidad de la demanda local con la desaceleración de algunos destinos regionales. Brasil ocupa un lugar central para la industria instalada en Córdoba, porque una parte importante de la producción depende de las exportaciones hacia ese país.

La inversión continúa, pero el ajuste ya comenzó

Stellantis aseguró que mantendrá su estrategia de largo plazo, avanzará con la incorporación de componentes nacionales y continuará construyendo la planta de motores. También expresó confianza en una futura recuperación de la demanda.

El presente, sin embargo, muestra otra realidad: menos vehículos, un solo turno y trabajadores suspendidos.

El proyecto industrial que debía impulsar la producción cordobesa cerrará 2026 con 10.500 camionetas menos que las anunciadas. Mientras la empresa apuesta a que la planta de motores amortigüe el impacto durante el próximo año, la crisis ya comenzó a sentirse dentro de la fábrica de Ferreyra.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email