

Walt Street: el "martes rojo" para Argentina jaqueó la "pax libertaria"

(Buenos Aires; SN).- Lo que el Gobierno intentó vender durante semanas como una consolidación económica irreversible, la realidad del mercado se encargó de desmentirlo en una sola jornada de furia. Este martes, el optimismo oficialista chocó de frente con un "martes rojo" que dejó al descubierto la fragilidad de un modelo que sobrevive más de promesas que de fundamentos sólidos.
Las pantallas de Wall Street generaron pánico: las acciones argentinas (ADRs) sufrieron un desplome que, en casos extremos como el de la empresa Bioceres, alcanzó un humillante 32%. No fue un hecho aislado; fue un mensaje directo ante un "desalineamiento de planetas" que empieza a pasar factura.

Un fantasma sobrevuela el INDEC
Sin embargo, el dato que terminó de dinamitar la confianza de los operadores no fue estrictamente financiero, sino institucional. La renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC disparó todas las alarmas en el centro financiero del mundo. El detonante fue la orden directa del ministro Luis Caputo de posponer el nuevo sistema de medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC), ante la certeza de que los números de enero arrojarían una inflación muy superior a la esperada.
Este movimiento generó estupor en los mercados. Para los inversores, el desplazamiento de Lavagna y la manipulación de los tiempos estadísticos guardan un aroma rancio: el de las prácticas de Guillermo Moreno. El temor a que el Gobierno regrese a la época de la alteración de índices para maquillar la realidad y mejorar artificialmente las condiciones de negociación externa ha herido de muerte la credibilidad de los especuladores externos que tanto le costó conseguir a la gestión de Javier Milei.
El retorno a los 500 puntos y el panel en rojo
Después de tres días en los que el gobierno celebró extasiado que el Riesgo País había logrado bajar de la barrera de los 500 puntos básicos, el indicador elaborado por el JP Morgan volvió a saltar por encima de la puerta que a los mercados internacionaciones, ubicándose en 506 puntos básicos. El castigo fue generalizado: Globant se hundió más de un 12%, Edenor cayó cerca del 5% y los gigantes bancarios como Galicia y Macro no pudieron evitar el efecto arrastre.
¿Solidez o espejismo?
El análisis de los datos sugiere que la economía argentina es mucho más vulnerable de lo que el relato oficial admite. La falta de dólares genuinos y una coparticipación federal que cayó un 7,5% ya eran señales de alerta, pero la crisis de transparencia en las estadísticas públicas y la negativa de l gobierno a volver a los los mercados internacionales, fue el golpe de gracia.
Hoy, la Argentina volvió a ser mirada con el recelo propio que caracteriza a los dueños del mundo con quien el gobierno quiere congraciarse. La administración Milei podrá seguir culpando a factores externos, pero la caída libre de este 3 de febrero tiene una raíz clara: un mercado que aplaude el ajuste, pero que no está dispuesto a timbear en un modelo que, cuando los números no le cierran, decide romper el termómetro.


Inflación: los muertos que mata Caputo gozan de buena salud

González Olguín: “El discurso oficial de un pico de actividad se cae a pedazos”

Números rojos: sin reservas, el Gobierno enfrenta vencimientos impagables

Mercado automotor: fuerte caída de las ventas de 0 km, 35% menos que en enero



Bien de casta: investigan si el vuelo de Adorni a Punta del Este se pagó con fondos de la TV Pública

A 50 años del golpe: la historia de Pablo Tissera vuelve a liberar la memoria

Alta Gracia: Los ayudaba con sus trámites y terminó vaciándoles las cuentas


Anisacate: La Justicia rechazó cautelar y habilitó a lista oficialista en Cooperativa



