Salud: cómo armar un plato equilibrado sin contar calorías

La nutricionista Susana Aranda explicó una forma simple de organizar la alimentación diaria, basada en proporciones y hábitos.
 
Sociedad30 de marzo de 2026SNSN
Susana aranda

(Alta Gracia; SN) En una nueva columna emitida por Siempre Radio, la nutricionista Susana Aranda desarrolló el concepto de “plato saludable”, una herramienta práctica que propone organizar la alimentación diaria sin necesidad de contar calorías, enfocándose en proporciones y en la incorporación de hábitos.

Según explicó, este método no está pensado únicamente para bajar de peso, sino también para “aprender a comer mejor” y sostener una alimentación equilibrada en el tiempo. En ese marco, remarcó que el primer paso comienza incluso antes de ingerir los alimentos.

“Cuando nos sentamos a comer, lo primero que tenemos que hacer es detenernos, mirar el plato, identificar qué componentes tiene, observar los colores, las texturas, percibir los aromas”, detalló. Este proceso, señaló, activa mecanismos digestivos y predispone al organismo, además de favorecer una ingesta más consciente.

Aranda también destacó la importancia de asumir que ese plato será la porción total de la comida. “Eso empieza a trabajar en la idea de saciedad, de que no vamos a necesitar repetir”, explicó.

Cómo se divide el plato

El esquema propuesto consiste en imaginar el plato dividido en cuatro partes. La mitad debe estar ocupada por vegetales, tanto crudos como cocidos, incluyendo una amplia variedad: verduras de hoja, tomate, zanahoria, remolacha, cebolla, pimiento, entre otros. La diversidad de colores, indicó, es clave para asegurar distintos nutrientes.

La otra mitad del plato se divide en dos cuartos. Uno de ellos corresponde a las proteínas, donde se incluyen carnes, huevos, lácteos y también proteínas de origen vegetal como las legumbres: lentejas, garbanzos, porotos o soja.

El cuarto restante está destinado a alimentos ricos en almidón, como arroz, pastas, papa o choclo. En este punto, la especialista aclaró que suele existir una idea errónea que los considera “prohibidos”. “No se trata de eliminarlos, sino de elegir opciones con mayor aporte de fibra”, explicó, como arroz integral o legumbres.

En relación a estas últimas, señaló que ocupan un lugar particular, ya que pueden formar parte tanto del grupo de proteínas como del de los almidones, por su composición nutricional.

Saciedad y equilibrio

Uno de los puntos centrales del método es lograr una adecuada saciedad. En ese sentido, Aranda explicó que las verduras por sí solas no suelen generar una sensación duradera, por lo que la combinación con proteínas y almidones permite sostener la energía a lo largo del tiempo.

Además, recomendó incorporar grasas saludables en pequeñas cantidades, como aceite de oliva, frutos secos, aceitunas o palta, que complementan el plato desde el punto de vista nutricional.

La nutricionista aclaró que esta distribución es una guía general y que puede variar según cada persona, su edad, nivel de actividad o necesidades específicas. “No es algo rígido”, indicó, y agregó que en algunos casos la proporción de proteínas puede ser mayor.

Un cambio de enfoque

Finalmente, Aranda subrayó que este modelo busca dejar atrás el enfoque centrado exclusivamente en las calorías para dar lugar a una mirada más integral de la alimentación.

“Es un aprendizaje. No se trata solo de qué comemos, sino de cómo lo hacemos”, concluyó.

La columna forma parte de una serie de espacios dedicados a la nutrición, en los que se abordarán distintas formas de organización de los alimentos y ejemplos concretos de menús, con el objetivo de promover hábitos saludables sostenibles en el tiempo.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email