“Hay chicos con terror de volver” el relato desde San Cristóbal tras el ataque escolar

Carlos Lucero, periodista de la localidad, describió el clima en la ciudad tras el tiroteo en una escuela. Advirtió sobre la falta de contención, el miedo de los estudiantes y la necesidad de políticas públicas.
 
Sociedad01 de abril de 2026SNSN
San Cristobal, tiroteo en escuela

(San Cristóbal; SN) A días del ataque armado ocurrido en una escuela de la localidad santafesina de San Cristóbal, el impacto social continúa siendo profundo. Así lo describió el periodista Carlos Lucero, director del medio local El Departamental, quien brindó detalles sobre la situación actual y el contexto en el que se produjo el hecho.

El episodio, que tuvo lugar el lunes por la mañana, dejó como saldo un estudiante fallecido y varios heridos, luego de que un adolescente ingresara al establecimiento con un arma de fuego y efectuara múltiples disparos.

Estamos recién cayendo de lo que fue este acontecimiento que nos golpeó muy duro como sociedad”, expresó Lucero en diálogo con Siempre Radio. Según relató, el agresor utilizó un arma de caza de alto poder, con sistema semiautomático, lo que le permitió realizar varios disparos en pocos segundos.

De acuerdo a la reconstrucción inicial, el joven habría ingresado al colegio, se dirigió al baño y allí efectuó el primer disparo contra otro alumno. Luego continuó disparando hasta que un celador logró reducirlo al arrojarse sobre él y quitarle el arma.

San Cristobal el arma usada en el tiroteo en la escuela
San Cristóbal, el arma usada en el tiroteo en la escuela

Miedo, caos y una comunidad en shock

El hecho generó escenas de pánico dentro del establecimiento. “Hubo estampidas, chicos que se tiraban por las ventanas, una sola salida colapsada”, describió el periodista. Muchos estudiantes resultaron heridos en medio de la desesperación por escapar.

Si bien varios jóvenes sufrieron lesiones, todos se encuentran fuera de peligro, según indicó Lucero.

La escuela, una de las principales de la ciudad, cuenta con alrededor de 1500 alumnos distribuidos en distintos turnos. El ataque dejó una marca profunda en la comunidad educativa.

Hay chicos con terror de volver a clases y padres completamente conmocionados”, sostuvo.

Investigación en curso y versiones cruzadas

En las horas posteriores al hecho surgieron versiones sobre posibles situaciones de bullying que habría sufrido el agresor. Sin embargo, Lucero fue cauto: “Eso está en investigación. Lo que aparece es que se trataba de un chico con problemas que no fueron detectados a tiempo”.

También señaló que el joven habría tenido una fuerte carga interna y posibles ideas suicidas, lo que complejiza aún más el análisis del caso.

Críticas al tratamiento mediático

Lucero cuestionó con dureza la cobertura de algunos medios nacionales. “Meterle una cámara a un menor en una situación como esta es degradante”, afirmó, al tiempo que defendió el trabajo del periodismo del interior.

En ese sentido, destacó la importancia de reflejar lo que realmente ocurre en la comunidad, evitando la espectacularización del dolor.

Falta de protocolos y debate abierto

Uno de los puntos más críticos señalados fue la ausencia de protocolos de actuación ante este tipo de situaciones. “El que frenó la matanza fue un portero que se tiró encima de un arma peligrosísima. No había preparación para algo así”, remarcó.

Además, vinculó el hecho con problemáticas más amplias, como el consumo de drogas, el impacto de las redes sociales y la falta de políticas públicas orientadas a la contención en escuelas secundarias.

Lucero recordó que meses atrás, en el mismo establecimiento, se había registrado otro episodio violento entre alumnos, lo que refuerza la preocupación por la escalada de conflictos en ámbitos educativos.

Contención y medidas tras la tragedia

Tras el ataque, se dispuso un receso de dos semanas en la institución y se conformó un gabinete interdisciplinario para trabajar en la contención de estudiantes, docentes y familias.

El equipo, integrado por especialistas de distintas áreas, busca acompañar a la comunidad educativa y evaluar el impacto psicológico del hecho, además de generar instancias de diálogo y prevención.

Esto recién empieza a decantar. Las consecuencias van a tardar mucho en sanar”, concluyó Lucero.

El caso abrió un fuerte debate a nivel nacional sobre la violencia en las escuelas y la necesidad de implementar políticas integrales que permitan detectar situaciones de riesgo y evitar nuevas tragedias.

Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email