Lomas de Anisacate: “Es zona gris y las obras son responsabilidad de los loteadores”, aseguró Merlo

El jefe comunal respondió a reclamos por inseguridad, falta de servicios y mantenimiento. Aseguró que el loteo sigue en “zona gris” y apuntó a los desarrollistas.
Locales23 de abril de 2026SNSN
Lomas De Anisacate - Nicolas Merlo
Lomas De Anisacate - Nicolas Merlo

(Valle de Anisacate; SN) Tras los reclamos de vecinos de Lomas de AniSacate por hechos de inseguridad y falta de mantenimiento, el jefe comunal Nicolás Merlo brindó explicaciones sobre el rol del Estado local, defendió el cobro de tasas y detalló las acciones realizadas en el sector.

El planteo vecinal tomó fuerza luego del testimonio de una residente que denunció dos robos y cuestionó la falta de respuestas, especialmente por el crecimiento de yuyos en terrenos baldíos, señalados como posibles focos de inseguridad.

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Ante esto, Merlo sostuvo que el loteo “continúa siendo una zona gris” desde el punto de vista legal, lo que condiciona la capacidad de intervención de la comuna. En ese marco, aclaró que el mantenimiento de terrenos privados no forma parte de las obligaciones asumidas.

“Los yuyos corresponden a lotes privados, donde no tenemos injerencia directa”, explicó. No obstante, reconoció que en algunos casos la comuna intervino de manera excepcional. “Se colaboró cortando terrenos en situaciones puntuales, pero luego los vecinos no sostuvieron ese compromiso”, indicó.

Tasa y servicios: qué se cobra y qué se presta

Uno de los ejes del reclamo es el pago de una tasa por parte de los vecinos. Según explicó Merlo, ese aporte surge de un acuerdo previo con los loteadores y contempla la prestación de servicios básicos.

“En un pasado, durante la gestión anterior, los loteadores hicieron un vínculo con la gestión anterior por una prestación de servicios. De la cual también los vecinos de ese entonces estuvieron de acuerdo.”

Entre ellos mencionó mantenimiento de calles, espacios públicos, corte de pasto en áreas comunes y recolección de residuos. Sin embargo, remarcó que ese esquema no incluye intervenciones en propiedades privadas.

El jefe comunal también destacó la existencia de “servicios indirectos”, como patrullajes de la Guardia Urbana, intervenciones de Defensa Civil —por incendios o presencia de ofidios— y tareas preventivas en zonas de riesgo.

En relación a la inseguridad, Merlo consideró que se trata de una problemática generalizada. “Es una situación que no escapa a lo que ocurre en todo el país”, afirmó.

Aun así, sostuvo que existe presencia del Estado comunal en el sector, con recorridos nocturnos y coordinación con servicios de seguridad privada que operan en el loteo. También vinculó parte del problema a las condiciones del lugar, como terrenos abandonados y falta de ocupación.

Obras e infraestructura: responsabilidad de los desarrollistas

Otro punto crítico es la falta de servicios básicos como agua y energía eléctrica. Sobre esto, Merlo fue categórico: “Las obras de infraestructura corresponden a los loteadores”.

Explicó que, al no estar formalmente incorporado al ejido comunal, el Estado local no tiene obligación ni facultades para ejecutar ese tipo de obras. No obstante, indicó que se mantienen gestiones informales con los desarrollistas.

En paralelo, mencionó avances en el tendido eléctrico por parte de la cooperativa y aseguró que, una vez regularizada la situación legal, la comuna acompañará los reclamos de los vecinos.

Ante la falta de red de agua, Merlo señaló que se habilitó un punto de abastecimiento fuera del loteo, con acceso a tarifa local, para reducir los costos que afrontan las familias que residen de manera permanente.

Según detalló, el objetivo fue evitar gastos elevados en la compra de agua mediante cisternas, que en algunos casos alcanzaban cifras significativas.

Intervenciones y obras realizadas

El jefe comunal enumeró una serie de acciones ejecutadas en el sector, entre ellas la apertura de nuevas plazas, mejoras en calles mediante aporte de material, instalación de luminarias solares y tareas de desmalezado en zonas críticas, especialmente tras incendios.

También destacó el trabajo preventivo en áreas forestales y la intervención en situaciones de riesgo, como fogatas en zonas no habilitadas.

Un barrio en transición

Actualmente, entre 30 y 40 familias residen de forma permanente en Lomas de Anisacate. Merlo planteó que el objetivo es integrar formalmente el loteo al ejido comunal, lo que permitiría avanzar con regulaciones y obras estructurales.

Mientras tanto, el conflicto entre reclamos vecinales y limitaciones legales sigue abierto, con demandas centradas en mayor seguridad, mantenimiento y acceso a servicios básicos.

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