Al mando: Milei sentó al FMI en el Gabinete y Georgieva aprobó el ajuste

Georgieva se reunió con los ministros, elogió el ajuste y garantizó que Argentina podrá pagar. Fuera de la foto quedaron la caída del empleo y la industria, los salarios retrasados y una mora familiar del 12,8%.
Política28 de julio de 2026SNSN
Georgieva se reunió con los ministros y elogió el ajuste

(Buenos Aires; SN) – La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, no se limitó a reunirse con Javier Milei y Luis Caputo para revisar las cuentas argentinas. La representante del principal acreedor del país también participó de una reunión del Gabinete ampliado en la Casa Rosada y se sentó frente al Presidente y sus ministros.

La escena, oficialmente difundida por el Gobierno, expuso con una claridad poco habitual el peso que tiene el FMI sobre la política económica argentina. De un lado de la mesa se ubicaron Milei, Caputo, Federico Sturzenegger y buena parte del Gabinete. Del otro, Georgieva junto con los principales funcionarios del organismo.

La fotografía no convierte formalmente a la titular del Fondo en una ministra, pero vuelve visible el tutelaje económico que acompaña al programa libertario. Argentina es el mayor deudor del organismo, con obligaciones cercanas a los 58.000 millones de dólares, equivalentes a alrededor del 35% de toda la cartera crediticia del FMI.

El acreedor en la mesa de ministros

La propia Presidencia confirmó que Georgieva participó de la reunión del Gabinete ampliado, junto con funcionarios del Fondo responsables de supervisar el acuerdo argentino.

Antes del encuentro grupal, la directora gerente mantuvo una reunión privada con Milei y Caputo. Luego brindó una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía, donde respaldó el programa y respondió preguntas sobre la deuda, las reservas, la reforma laboral y el futuro del país.

La visita tuvo así una doble función: controlar de primera mano la marcha del plan económico de su principal deudor y enviar una señal de respaldo político a los mercados.

“Mi convicción es que el país está por un buen camino y no habrá necesidad de más fondos”, aseguró Georgieva. También sostuvo que la Argentina está en una posición “mucho más sólida” y que no le preocupa que pueda reunir el dinero necesario para pagar sus compromisos.

El ministro Caputo resumió la reunión con otra frase: “Está impresionada con los resultados del programa”.

El ajuste que entusiasma al Fondo

Que el FMI elogie el rumbo argentino no necesariamente representa una buena noticia para quienes viven de un salario, una jubilación o una pequeña empresa. El organismo mide el éxito principalmente a partir de la capacidad de pago, el superávit fiscal, la acumulación de reservas y el avance de las reformas comprometidas.

El respaldo de Georgieva alcanzó a la reforma laboral, las privatizaciones, la desregulación económica y el recorte del gasto público impulsados por la administración libertaria.

En su último informe sobre la Argentina, el Fondo destacó que la reforma laboral reduce los costos de despido y los riesgos de litigios, además de descentralizar las negociaciones colectivas.

El documento también contempla la disminución de subsidios al transporte y la energía, mayores restricciones sobre el gasto provincial y una reducción de la masa salarial del sector público como herramientas para sostener las metas fiscales.

Aquello que el organismo denomina “disciplina” o “consolidación fiscal” se traduce en la vida cotidiana en tarifas más elevadas, salarios públicos contenidos, menor inversión estatal y mayor presión sobre las provincias.

Georgieva admitió lo que el Gobierno minimiza

En medio de los elogios, la titular del FMI reconoció algunos de los problemas que el Gobierno suele dejar fuera de su relato económico.

Georgieva admitió que la informalidad laboral constituye una preocupación y señaló que el crecimiento debe generar más puestos de trabajo y alcanzar a una mayor cantidad de sectores. También reclamó políticas específicas para las pequeñas y medianas empresas.

“Las pymes son las que crean la mayor cantidad de puestos de trabajo”, sostuvo. Además, advirtió que, aunque el desempleo argentino se mantiene por debajo del 8%, una parte considerable de la población trabaja sin registración.

La funcionaria también arengó a la sociedad argentina y preguntó si estaba preparada para perseverar en la transformación económica. La apelación trasladó una vez más el peso del programa hacia la población, después de más de dos años de pérdida de ingresos, empleo y capacidad de consumo.

Los números que quedaron fuera de la foto

Mientras el Fondo celebró la confianza de los mercados, los datos oficiales muestran una economía que crece de manera desigual y deja atrás a los sectores vinculados con el mercado interno.

En abril, el empleo asalariado privado registrado cayó un 2,1% interanual. Esto representa la pérdida de 128.600 puestos de trabajo formales en un año, según el informe oficial elaborado con datos del SIPA.

La industria manufacturera perdió el 4,5% de sus trabajadores registrados y el comercio, el 2,7%.

Córdoba tampoco quedó al margen. La provincia pasó de 520.600 a 512.500 asalariados privados registrados en un año: unos 8.100 puestos menos y una caída interanual del 1,6%.

La producción industrial manufacturera retrocedió un 5,7% interanual durante mayo y acumuló una baja del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026, de acuerdo con el INDEC.

La actividad económica creció un 1,6% interanual en abril, pero fue impulsada principalmente por la minería y el sector agropecuario. En contraste, la industria cayó un 2,9% y el comercio retrocedió un 3,2%.

El modelo avanza en actividades exportadoras como la energía, la minería y el agro, pero continúa golpeando a las ramas que dependen del consumo interno y generan una parte importante del empleo.

Salarios retrasados y familias endeudadas

El deterioro también se observa en los ingresos. Durante mayo, los salarios privados registrados aumentaron un 29,3% interanual y los del sector público, un 27,4%. En el mismo período, la inflación alcanzó el 33,2%.

La diferencia implica una nueva pérdida del poder adquisitivo. El retroceso fue todavía mayor entre los empleados públicos nacionales, cuyos salarios subieron apenas un 23,5% interanual.

A ese escenario se suma el endeudamiento familiar. La mora en los créditos destinados a los hogares alcanzó el 12,8% en mayo: aumentó 0,7 puntos en un mes y 8,3 puntos durante el último año, según datos del Banco Central.

Mientras Georgieva propuso ampliar el acceso al crédito como una herramienta para impulsar la economía, una parte creciente de las familias ya tiene dificultades para pagar las deudas asumidas para sostener sus gastos cotidianos.

De la Casa Rosada a Vaca Muerta

La agenda de Georgieva continuará este martes en Vaca Muerta. La titular del Fondo visitará el yacimiento Loma Campana junto con Caputo y autoridades de YPF.

El destino no es casual. El Gobierno deposita en el petróleo, el gas y la minería buena parte de su estrategia para generar los dólares necesarios para pagar la deuda y sostener el programa económico.

El elogio del FMI funciona así como un respaldo para acreedores e inversores. Para el organismo, la Argentina está mejor porque acumula reservas, reduce el gasto y aumenta su capacidad de pago. Para miles de trabajadores, comerciantes y pequeñas industrias, el mismo programa significa menos empleo, salarios retrasados y una recuperación que no llega.

Por eso, cuando el Fondo se sienta en la mesa del Gabinete y celebra el rumbo argentino, conviene mirar qué está aplaudiendo y quién está pagando el costo.

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